En Moravia hasta los árboles resisten

Por Ányela Heredia

Fotos por Angie Heredia

El movimiento Moravia Resiste surge a partir de una convocatoria de la Administración municipal a una reunión que se realizaría el 8 de noviembre de 2018 con el fin de “socializar los resultados de los procesos de planeación” en el sector. A la reunión solo estaban invitados algunos líderes y lideresas del barrio, pero estos, preocupados por la participación de la comunidad en dichos procesos, decidieron sacarle copias a la invitación y extenderla a todos los moravitas. Al final llegaron cientos de personas que se agolparon a las puertas del colegio Francisco Miranda y, si bien no pudieron entrar a la reunión, decidieron organizarse para enfrentar las nuevas propuestas de renovación urbana que les afectan directamente.

Moravia es un barrio de Medellín situado en un lugar céntrico y estratégico. Allí llegaron hace más de sesenta años muchas familias huyendo de la violencia bipartidista que azotaba los campos. En 1977 el Concejo de Medellín decidió la disposición final de las basuras en predios destinados inicialmente para un parque público en esa zona (lo que hoy se conoce como El Morrro de Moravia). Ya en 1987, 14.600 personas vivían alrededor del basurero, la mayoría en casas de un solo piso construidas con materiales de desecho. Hoy, después de un proceso de reubicación de las familias que habitaban el morro, este es el jardín más grande de la ciudad. El barrio está cerca a colegios, universidades, parques, hospitales y al afamado Metro de Medellín. Es un barrio lleno de unidades productivas que van desde la clásica planta de reciclaje, hasta supermercados de marca propia que generan más de 100 empleos para los habitantes del barrio y otras propuestas millonarias de negocios que involucran docenas de familias del sector. 

Borrón y cuenta nueva

Render extraído del Plan Parcial de Renovación Urbana Barrio Moravia Tomo II

Desde hace varios años Moravia se vende en Medellín como una experiencia modelo de transformación hacia la construcción de la ciudad soñada. Haber transformado en jardín un botadero de basuras, reubicar a la mayoría de los habitantes del morro en proyectos de vivienda de interés social, contar con un centro cultural que aparte de ser una joya arquitectónica es un ejemplo de desarrollo cultural con enfoque comunitario, y ser hoy un polo de desarrollo social y comercial, le ha valido ese apelativo. Pero nada de eso habría sido posible sin la participación de sus habitantes.

Luz Mila Hernández, lideresa del barrio Moravia desde hace casi cuarenta años, relata cómo sus habitantes, a mediados de los años ochenta, establecieron un pacto con la Administración para pagar sus predios con los llamados bonos de ayuda mutua. De esta manera, las personas construyeron “a punta de convites” toda la infraestructura del barrio, calles, acueducto, instalaciones eléctricas etc., y se hicieron supuestamente acreedores a los terrenos donde ubicaron sus viviendas.

Luego, en el año 2006, mediante el acuerdo 1958 que establece allí la figura de Renovación Integral de Barrios, Moravia vivió una etapa de mucho desarrollo. El proyecto contenía la pavimentación de vías, construcción de jardines infantiles, el Centro Cultural y una gerencia social que participaba en los proyectos de comunicaciones, salud, educación, etc. Se inició además un proceso de titulación legal de predios del que se beneficiaron muchas familias y se autorizó la construcción de viviendas hasta de cinco pisos.

Pero hoy, tras haber modificado el POT en 2014, lo que el decreto 0321 de 2018 propone para Moravia es un Plan Parcial de Renovación Urbana (PPRU), el cual contempla, entre otros, la ampliación de vías, la construcción de parques lineales, un inmenso parque industrial de reciclaje y un gran complejo urbanístico para reubicar supuestamente a las personas que viven en zonas de alto riesgo (tanto las que aún habitan en el morro de Moravia, como sus alrededores).

Para los integrantes de Moravia Resiste el decreto 0321 concentra una serie de decisiones de urbanismo que se tomaron sin contar con la gente. “Todo empieza con el cambio de la figura de Mejoramiento Integral de Barrios a la de Renovación Urbana, pues en esta última prima el interés privado”, afirman. Según el concejal de Medellín Daniel Carvalho, arquitecto y especialista en urbanismo, en teoría la propuesta de mejoramiento integral de barrios busca comprender la estructura social y física de un territorio para mejorarlo, en cambio la renovación urbana pretende destruir todo lo que hay para crear algo nuevo.

Y es justamente eso lo que los integrantes de Moravia Resiste alegan. “Estamos muy enojados porque cogieron el barrio y planificaron como si aquí no hubiera nada. Pero, ¿acaso piensan que pueden vender nuestro territorio como un terreno baldío con 46 mil personas adentro, para construir edificios de 16 y 20 pisos?”. Lo que está en discusión no es la necesidad de hacer adecuaciones para elevar la calidad de vida de las personas. No obstante, el proyecto del Plan Parcial plantea intervenir el sector del bosque donde se concentra la mayor cantidad de viviendas y el motor de desarrollo habitacional, comercial e industrial de Moravia. Allí se propone la construcción en altura de viviendas de interés social y prioritario para las familias de Moravia, pero los moravitas cuestionan ese modelo de desarrollo urbanístico que no tiene en cuenta sus sueños y necesidades ni las dinámicas propias del territorio.

Cambiar la norma o renunciar al sueño

“Moravia es como un pueblo, donde confluye una gran cantidad de expresiones culturales diversas de nuestro país. ¿Cuál es la idea de desarrollo que tienen un costeño, un afrocolombiano o un campesino que llegó desplazado por la violencia?”, se preguntan sus habitantes y han expresado por todos los medios que no quieren un barrio lleno de edificios donde la gente no se conoce “y sin posibilidades de crecimiento económico y social para sus familias”.

De hecho, al caminar por Moravia, uno se encuentra con la vivacidad de un comercio en el que se consigue de todo; viviendas que, más que casas, son edificios de hasta cinco pisos; microempresas de confección, ebanistería, chatarrería, centros de acopio para el reciclaje, bares, cafeterías; en fin. Muchos de sus habitantes, como Luz Mila, han logrado darles a sus hijos un estudio universitario, ya sea de su bolsillo o gestionando becas a través del Presupuesto Participativo. Moravia es un sueño hecho realidad para la gente como don Manuel Agudelo, de 86 años, quien fuera presidente de la JAC dos veces, y llegó allí buscando un mejor futuro: “Yo llegué a este barrio cuando todo era caña brava y las quebradas no estaban canalizadas, cada vez que llovía todo esto se inundaba. Nosotros sufrimos y trabajamos mucho, como para que ahora vengan a decirme que mis hijos no tienen derecho al segundo o al tercer piso que construimos con tanto esfuerzo. Si quieren que me vaya mañana, me tienen que pagar por cada piso cien millones, si no, no me voy”.

Lo mismo piensan los demás integrantes de Moravia Resiste. Su primer objetivo es resistir a ese nuevo modelo de desarrollo impuesto, pero saben que aún así muchos tendrán que vender sus casas para que se ejecuten los proyectos urbanísticos y lo mínimo que esperan es que la negociación sea justa. No obstante, se enfrentan al problema de que muchos de ellos, por desinformación o por descuido, no titularon nunca sus predios.

¿Todo lo del pobre es robao?

“Yo fui siempre a todas las reuniones -dice don Álvaro-, pero nunca me dieron ese título”. Igual le pasó a doña Josefina Acevedo, perteneciente a la Asociación de Mujeres Siempre Unidas de Moravia: “Yo pagué mi casa con trabajo -dice-, daba clases de manualidades y de costura para que las mujeres pudieran tener un sustento y ahora dizque soy poseedora y no propietaria de mi casa”. Ambos tienen casas sobre la calle 77, son de tres pisos y miden entre 6 y 9 metros de frente por quince de fondo.  Ambos se preguntan por qué unos tienen título y otros no, si todos trabajaron y recibieron los bonos de ayuda mutua y pagan impuestos regularmente. Saben que, llegado el momento de negociar, el Estado solo reconocerá la propiedad de la tierra a los que tengan escrituras, mientras que a los poseedores solo les pagará las mejoras.

Ya se conocen casos en que a las familias que recibieron subsidios de mejora para sus casas, cuando vino la EDU (Empresa de Desarrollo Urbano) a comprar sus predios, descontó esos auxilios del avalúo correspondiente. A eso se suma que la mayoría nunca ha actualizado el avalúo de sus predios, lo que los pone en desventaja en caso de una negociación.

“Estamos en un proceso de reconocimiento de títulos, de avalúo y desenglobe de predios para que la gente se prepare. El Plan Parcial se ejecutaría por fases, lo que nos da un margen de tiempo para que cada quien organice sus papeles”, explica doña Luz Mila. Según ella, esa puede ser una pelea muy dura. “A mí hasta hace tres meses me llegaba la cuenta de servicios como propietaria, ahora me está llegando como poseedora”, dice. “Así es como se comienza a evidenciar la verdadera estrategia, no de apoyar una política justa de protección a moradores (contemplada en cualquier proyecto de renovación urbanística), sino de abaratar a toda costa el proyecto y negarnos la titulación. Afortunadamente, contamos con abogados y otros profesionales que nos están apoyando”, concluye.

Por otra parte, es un hecho que los precios de la vivienda en las grandes ciudades del país se han disparado en el último tiempo (11, 21 % en Medellín), según datos del DANE. Y la vivienda nueva en estratos bajos fue la que más se incrementó en el último año (14, 6%). El tope de la vivienda de interés social (VIS) aumentó a 125 millones de pesos y para la VIS de renovación urbana es de 140 millones por 70 m2. Así que, aunque muchos piensen que 100 millones de pesos por una casa de 100 o más metros cuadrados es un buen precio, probablemente no podrán comprar con ese dinero una vivienda con las mismas comodidades y en las mismas condiciones de las que gozan en su barrio.

“Nos dicen que tenemos que irnos porque hay gases y lixiviados, que tenemos metales pesados como cobalto y plomo e hidrocarburos de petróleo, pero, si esto es una mina, entonces las casas valen más”, dice jocosamente un moravita y manifiesta que realmente les están echando un cuento para que minimicen el valor de sus terrenos y luego hacer la explotación comercial de una urbanización que les va a dejar mucho dinero a particulares.

Durante la socialización del PPRU ante el Concejo de Medellín en junio, algunos concejales cuestionaron la pertinencia de la Norma en cuanto a la categoría de Renovación Urbana y propusieron que se retome a la figura de Mejoramiento Integral de barrios para que se protejan los derechos de los moradores y se respeten las dinámicas sociales y comerciales que han desarrollado en su territorio. Y expresaron que, finalmente, es por los proyectos de innovación e integración social que Medellín es reconocida a nivel mundial, y no por la renovación urbana. Para ellos, Medellín no puede seguir siendo una ciudad sin memoria en la que cada etapa pretende borrar la historia de lucha, resistencia y empuje de sus habitantes.

Los primeros trabajos con miras a consolidar el Plan Parcial ya comenzaron, con la compra y demolición de predios alrededor de la calle 77 para la ampliación de la vía que hace parte del megaproyecto conocido como Avenida Regional Oriental Norte. Pero, al parecer, un árbol de la especie Couroupita guianensis o Bala de cañón se ha convertido en un obstáculo para continuar con el curso de ampliación de la vía tal como se tenía prevista. Este árbol, cuyos pesados frutos hacen bastante ruido al caer, según cuentan los Moravitas, es una especie protegida por ser fuente importante de alimento para algunas especies de fauna características del Valle de Aburrá. De ahí que algunos piensen que, en su barrio, hasta los árboles resisten.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s