Poesía: Roque Dalton. San Salvador, El Salvador

Como tú

Yo como tú
amo el amor,
la vida,
el dulce encanto de las cosas
el paisaje celeste de los días de enero.

También mi sangre bulle
y río por los ojos
que han conocido el brote de las lágrimas.
Creo que el mundo es bello,
que la poesía es como el pan,
de todos.

Y que mis venas no terminan en mí,
sino en la sangre unánime
de los que luchan por la vida,
el amor,
las cosas,
el paisaje y el pan,
la poesía de todos.

Arte poética 1974

Poesía
Perdóname por haberte ayudado a comprender
que no estás hecha sólo de palabras.

El descanso del guerrero

Los muertos están cada día más indóciles.

Antes era fácil con ellos:
les dábamos un cuello duro una flor
loábamos sus nombres en una larga lista:
que los recintos de la patria
que las sombras notables
que el mármol monstruoso.

El cadáver firmaba en pos de la memoria:
iba de nuevo a filas
y marchaba al compás de nuestra vieja música.

Pero qué va
los muertos
son otros desde entonces.

Hoy se ponen irónicos
preguntan.

Me parece que caen en la cuenta
de ser cada vez más la mayoría.

Credo del CHE

El Ché Jesucristo
fue hecho prisionero
después de concluir su sermón en la montaña
(con fondo de tableteo de ametralladoras)
por rangers bolivianos y judíos
comandados por jefes yankees-romanos.

Lo condenaron los escribas y fariseos revisionistas
cuyo portavoz fue Caifás Monge
mientras Poncio Barrientos trataba de lavarse las manos
hablando en inglés militar
sobre las espaldas del pueblo que mascaba hojas de coca
sin siquiera tener la alternativa de un Barrabás
(Judas Iscariote fue de los que desertaron de la guerrilla
y enseñaron el camino a los rangers)

Después le colocaron a Cristo Guevara
una corona de espinas y una túnica de loco
y le colgaron un rótulo del pescuezo en son de burla
INRI: Instigador Natural de la Rebelión de los Infelices

Luego lo hicieron cargar su cruz encima de su asma
y lo crucificaron con ráfagas de M-2
y le cortaron la cabeza y las manos
y quemaron todo lo demás para que la ceniza
desapareciera con el viento

En vista de lo cual no le ha quedado al Ché otro camino
que el de resucitar
y quedarse a la izquierda

Roque Dalton. San Salvador, El Salvador, 1935 – cerca de Quezaltepeque, 1975.

Resucitada y fértil la poesía de Roque, vaticinio del credo de Ernesto y de él mismo. Sus palabras se disparan como una ráfaga de viento, van rondando las geografías de Nuestra América con la certeza de dar blanco en el corazón. Nunca vio en la muerte una enemiga y tal vez por ello la vida cicatera le paso cuenta de cobro sin rozar siquiera la piel de sus ideas ni de su sentir.
Larga vida augura la poesía que renace de las cenizas.

Obra poética

Dos puños por la tierra (1955. Coautor Otto René Castillo)

Vengo desde la URSS amaneciendo (1957)

Mía junto a los pájaros (1958)

La ventana en el rostro (1961)

El mar (1962)

El turno del ofendido (1962)

Los pequeños infiernos (1964)

Los testimonios (1964)

Los hongos (1973)

Taberna y otros lugares (1969)

El amor me cae más mal que la primavera (1973)

Un libro levemente odioso (1988)

Las historias prohibidas del pulgarcito (1974)

Un libro rojo para Lenín (1986)

Poemas clandestinos (1981)

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s