El reloj del apocalipsis, el capitalismo y el fin del mundo

A cien segundos de la medianoche, Imagen tomada de Infobae.com

Renán Vega Cantor

En 1947 un grupo de científicos creó lo que se conoce como el Reloj del Apocalipsis (Doomsday Clock), un cronómetro simbólico con el cual se quiere mostrar cuán lejos o cerca se está de la medianoche, que en este caso significa la proximidad al fin del mundo, como resultado de una guerra nuclear. La medianoche como hora terminal se sustenta en la metáfora de la oscuridad final. Este reloj fue creado por miembros del Boletín de Científicos Atómicos [BAS] y diseñado por la pintora Martyl Langsdorf, la esposa del físico Alexander Langsdorf, quien fue miembro del Proyecto Manhattan, el cual produjo las primeras bombas atómicas que fueron lanzadas sobre el Japón por los Estados Unidos en el terrible mes de agosto de 1945. El reloj fue creado por físicos nucleares que empezaron a publicar el mencionado Boletín en 1945, carcomidos por el remordimiento que les generaba el haber participado en el diseño de las armas nucleares, tras el devastador efecto de demostración en dos ciudades japonesas al finalizar la Segunda Guerra Mundial.

Cuando se hizo público por primera vez se encontraba a siete minutos de la medianoche. Desde entonces, y hasta enero de este año, las manecillas del reloj se han ajustado en 20 ocasiones, oscilando entre 2 y 17 minutos, en la medida en que era más probable una confrontación nuclear. En 1991, con el fin de la Guerra Fría y la desaparición de la Unión Soviética, el reloj alcanzó la mayor distancia de la medianoche al situarse a 17 minutos. Claro, fue el momento, en el que se proclamó el nuevo (des)orden mundial y el fin de la historia por los Estados Unidos y sus ideólogos, afirmando que habíamos entrado a la paz perpetua, soñada alguna vez por el filósofo Emmanuel Kant, y cuando se suponía que el triunfo universal del capitalismo y la aplicación del neoliberalismo nos llevaba a una era de dicha y prosperidad infinita, sin enemigos ni contrincantes a la vista.

En 2018 el reloj estaba a dos minutos de la medianoche y en estos momentos se encuentra a solo 100 segundos del filo del apocalipsis, siendo el año en que más nos hemos acercado al fin, desde su creación. Según el BAS el avance hacia el caos absoluto se debió a la proliferación nuclear, el cambio climático y la “desinformación basada en la guerra cibernética”. La presidenta del grupo de científicos, Rachel Bronson, aseguró que en este momento el mundo se encuentra amenazado por líderes poderosos que “denigran y descartan los métodos más efectivos para abordar amenazas complejas”. Este es un lenguaje camuflado para no referirse en forma directa a Donald Trump y los lunáticos del Partido Republicano, que son, como ha dicho Chomsky, el principal peligro para el mundo.

Los factores mencionados que llevan a adelantar el reloj al filo de la medianoche pueden considerarse como la “tormenta perfecta” que ha suscitado el capitalismo y ha llevado a que la inseguridad mundial sea peor que los tiempos de la guerra fría. El peligro nuclear ha aumentado por la acción militarista de los Estados Unidos y sus incontables guerras, agresiones e invasiones, ratificadas por el asesinato de un general iraní en los primeros días de este año, política secundada por el belicismo criminal del Estado de Israel.

Han pasado solo treinta años de la desaparición de la URSS y en lugar de atenuarse el peligro de una guerra nuclear esta ha aumentado, lo que demuestra lo peligroso que es el capitalismo realmente existente, hegemonizado por los Estados Unidos, que basa su funcionamiento en la guerra permanente. Así lleva, como es apenas elemental, a que otros países busquen cómo defenderse, incluyendo la construcción de armas nucleares, como lo ejemplifica el caso de Corea del Norte, país que de no tener esas armas ya habría sido invadido y destruido por los Estados Unidos.

En cuanto a la brusca modificación climática, los datos tampoco son alentadores, porque la década que está terminado ha sido la más calurosa de la historia humana, con oleadas de calor, incendios incontrolables, deshielo acelerado de los casquetes polares y de los glaciares, aumento del nivel del mar, todo como resultado del incremento de los gases de efecto invernadero que genera por montones el modo de vida capitalista.

Existen otros riesgos para la vida que están en marcha, tales como la “inteligencia artificial”, la biotecnología, la llamada 5G (quinta generación o internet de las cosas), nuevas epidemias y pandemias, que deberían agregarse a lo dicho por los Científicos Atómicos. Estos no los incluyen en su análisis que originalmente se centraba solamente en el Armagedón nuclear, pero en la actualidad ese es solo un aspecto del problema, al que deben agregarse los antes mencionados.

Desde ese punto de vista, el reloj del apocalipsis (nuclear) debería incluir los otros aspectos, con lo cual se integraría la diversidad de crisis generadas por el capitalismo, mostrando el carácter político del problema, con lo que se esperaría que los científicos empezaran a llamar al responsable con su nombre: capitalismo, y dejaran de ser tan genéricos y evasivos con respecto a la razón fundamental que explica el cataclismo al que nos enfrentamos. Esto indica que el reto de superar el capitalismo es más apremiante que nunca, porque el dilema es destruir al capitalismo antes que este destruya a la humanidad.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s