Homo Logo Ludens (El hombre que juega con el conocimiento)

Imágenes y texto: Luís Vásquez Elorza

Imagine a un hombre inteligente de la Nueva York del año 1860, sentado, una tarde, leyendo un libro que predice cómo será la vida un siglo después. Esta persona se negaría a creer que casi todos en el año 1960 podrán conducir carruajes sin caballos, que alcanzarán los 100 kilómetros por hora o más. Con su victoriano conservadurismo habría estado profundamente escandalizado por los audaces bikinis. En 1860, ni siquiera una mujer “de mala reputación” se hubiese dejado ver en público con semejante atuendo. Probablemente, habría reído burlonamente ante los ridículos diseños de máquinas voladoras, hechas por el hombre, que viajarían más rápido que la velocidad del sonido. La sola idea de enviar imágenes y audio instantáneamente a través del mundo habría sonado impensable para cualquier persona sensata de 1860. Habría parecido inconcebible que la guerra se desarrollara a tal punto, que una pequeña bomba, dirigida en tiempo real desde el otro lado del mundo, podría destruir una ciudad completa, dando en el blanco con total precisión. De seguro, esta persona habría pensado que le estaban tomando el pelo. Nuestro victoriano amigo se habría alarmado si parte de su salario hubiese sido retenido para asegurar su retiro o jubilación.

Fragmento del libro Mirando hacia delante, de Kenneth S. Reyes Jr y Jacque Fresco, 1969.

En la condición prolija del destino inseguro

El hoy nos demuestra que aquel incrédulo amigo se encontraría mucho más sorprendido al ver hasta dónde hemos llegado, también podemos asumir la posición del personaje e imaginar el año 2119. ¿Qué tanto nos permite nuestra imaginación visualizar ese futuro? Serán otros tiempos y con seguridad las condiciones del planeta serán muy diferentes. Podríamos reírnos del personaje newyorkino y hasta quedarnos pasmados ante la posibilidad de imaginar el pasar de otro siglo.

El devaneo de la mente

Es un hecho nuestro corto paso por el mundo y los efectos que generamos con los actos y formas de pensar. En 100 años más otra generación estará comunicándose a través de dispositivos implantados en sus cuerpos, desplazándose en vehículos impulsados por energías limpias que no necesitan tripulación, solo un mando de voz, el mayor porcentaje de los procesos médicos serán realizados por robots programados para hacer exámenes, cirugías y evaluaciones con un mínimo de riesgo. La educación, el entretenimiento y en general la vida como la conocemos hoy será otra, esperemos que con los cambios también sean superadas la desigualdad, el ego y segregación.

Es lo que uno se lleva

De lo único que podemos estar seguros es que en ese 2119 de quienes se estarán riendo, será de nosotros.

Vislumbres de tener ilusión

Esta muestra hace parte de una serie de 18 piezas. Tienen una medida de 75 x 75 cm, con marcos a la manera de una vitrina. La técnica es acrílico sobre madera, corte laser, con figuras caladas sobre libros y resina epóxica. Se puede conocer la serie completa en la página http://www.luisvasquezelorza.com.

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