Por Diego Aguirre

Imagen tomada de elespanol.com
Las muñecas son objetos de juego y colección que han cautivado a personas de todas las edades durante siglos. Estas figuras en miniatura han sido parte integral de la cultura humana, desempeñando diversos roles que van desde juguetes infantiles hasta objetos de valor artístico y cultural. Las muñecas han evolucionado a lo largo del tiempo, reflejando las tendencias estéticas, los avances tecnológicos y los valores de la sociedad en diferentes épocas.
Barbie es una de las muñecas más icónicas y reconocidas en todo el mundo, que ha dejado una huella indeleble en la cultura popular desde su creación en 1959. Diseñada por Ruth Handler y producida por la compañía de juguetes Mattel, Barbie revolucionó la industria del juguete al introducir una figura femenina estilizada y moderna que encarnaba la idea de la moda, la diversión y la versatilidad. La muñeca Barbie se caracteriza por su figura esbelta, largo cabello rubio y una vasta variedad de atuendos y accesorios que reflejan una amplia gama de profesiones, estilos de vida y aspiraciones. A lo largo de los años, Barbie ha evolucionado para representar diferentes culturas, etnias y ocupaciones. No solo ha dejado una marca en el mundo del juguete, sino que también ha influido en la moda, la publicidad y la narrativa cultural. A través de sus diversas encarnaciones, Barbie ha protagonizado películas, programas de televisión y libros, convirtiéndose en una figura emblemática que trasciende su estatus como un simple juguete.
Pero no todo es color de rosa. A lo largo de los años, Barbie ha enfrentado varias críticas y controversias debido a diferentes aspectos de su diseño y su impacto cultural. Entre las críticas más comunes encontramos: estándares de belleza poco realistas, fomento de roles de género tradicionales, falta de diversidad, materialismo y consumismo, impacto negativo en la autoimagen y el desarrollo infantil, historias y narrativas limitadas, entre otras. Cabe destacar que, a lo largo de los años, Mattel ha respondido a algunas de estas críticas introduciendo líneas de muñecas más diversas en términos de apariencia, profesiones y características. La compañía también ha trabajado para representar una gama más amplia de identidades y culturas. En respuesta a las demandas culturales actuales, se decidió darle un nuevo aire a Barbie a través de su película más reciente.
La película Barbie es una comedia fantástica estadounidense estrenada el 9 de julio de 2023, dirigida por Greta Gerwig y escrita por Gerwig y Noah Baumbach. Es la primera película de acción en vivo de Barbie, protagonizada por Margot Robbie como Barbie y Ryan Gosling como Ken. La trama sigue a Barbie y Ken en un viaje de autodescubrimiento. En la película, se abordan temas sobre la autonomía, las reglas sociales y la humanidad y explora la diferencia entre el mundo real y el mundo utópico de Barbieland. Aborda temas políticos, económicos y culturales, como el feminismo, y existencialistas, como el ser y la libertad. Además, explora la complejidad de ser un modelo a seguir en una sociedad cambiante. En la trama, Barbie y Ken se aventuran en el mundo real y descubren una sociedad patriarcal opresiva en contraste con la utopía matriarcal de Barbieland. Ambos personajes luchan entre el libre albedrío y las expectativas predefinidas de sus antiguos dueños y creadores, mientras buscan definir su propia identidad.
La crítica ha sido variopinta. Peter Bradshaw, de The Guardian sugiere que podría ser «quizás una publicidad gigante de dos horas para un producto». No cabe duda que lo es. Alison Willmore, de Vulture, elogia las actuaciones principales, especialmente la de Margot Robbie, pero critica la falta de profundidad temática, opinando que «en última instancia, [la película] no quiere hacer mucho más que hablar en círculos sobre estos temas [a saber, autodescubrimiento y feminismo]». Stephanie Zacharek, de Time, elogia las actuaciones y aspectos técnicos, pero la considera una obra feminista superflua, no subversiva. Camilla Long, de The Times, elogia la interpretación de Ryan Gosling como Ken, pero encuentra que la película, al tratar de abordar el sexismo cómicamente, termina siendo sexista en sí misma. Por otro lado, Kyle Smith, de The Wall Street Journal, ofrece una reseña negativa, comentando que, «a pesar de lo burbujeante que parece la película, su guion es como un seminario de estudios de mujeres más-gruñonas-que-el-promedio», ejemplificado por el «largo monólogo del personaje de la empleada de Mattel sobre lo miserable que es ser mujer».
Ampliando un poco más el comentario de Peter Bradshaw, y complementando con los demás, la película Barbie parece querer abordar cuestiones contemporáneas como el patriarcado, el feminismo y el autoconocimiento, pero, en última instancia, parece más un intento de capitalizar las corrientes de pensamiento actuales para seguir promocionando la marca Barbie. La narrativa de la película se siente forzada y tiende a quedarse en la superficie de estas cuestiones, sin profundizar en las complejidades o las implicaciones más amplias que podrían llevar a una verdadera reflexión y crítica social. Además, el tono general de la película a menudo parece más preocupado por cumplir con los requisitos de la narrativa de empoderamiento que con presentar una historia auténtica y enriquecedora. La película no logra trascender la apariencia de ser un esfuerzo calculado para modernizar la imagen de la muñeca icónica y mantener su relevancia en una época en la que los ideales feministas y libertarios están en primer plano.
Como dice el famoso pasaje bíblico: «Nadie puede servir a dos señores, porque aborrecerá a uno y amará al otro, o bien se entregará a uno y despreciará al otro». Parece claro que el ánimo de lucro prima aquí. La prioridad de mantener la venta de un producto ya establecido en el mercado prevalece por encima de la auténtica inquisición en torno a las cuestiones sociales vigentes. Por ejemplo, el presupuesto de la película inicialmente fue de $128’000.000 – $145’.000000 UDS y su recaudo de $1.340’301.000, ubicándola en el puesto 18 de las 100 películas más taquilleras en la historia del cine. Eso, sin contar el recaudo de otros productos relacionados con la línea de muñecas y asociados a este boom comercial. ¿Acaso nos encontramos ante un oportunismo rampante y la explotación de ideologías en el contexto de las actuales luchas culturales y sociales? A pesar de que la película pueda brindar momentos amenos y atractivos visualmente, su hincapié en temáticas contemporáneas parece más una estrategia de promoción que un genuino intento de explorar la sociedad.
