La poesía de Mary Grueso

Mary Grueso, ilustración.

De dónde vengo (Mary Grueso)

Para que sepan de dónde vengo

no hagan sino sonar

un bombo, una marimba

un cununo y un guasá,

y verán que mi cara

se empieza a transformar

los pies se menean solos,

y ahí mismo voy a buscar

mi pollera de camarones

y mi blusa de calamar,

y cojo un pedazo de cielo

y hago un pañuelo de azahar

y me muevo con la cadencia

de una palmera de mar

cuando la brisa de velero

su cuerpo empieza a enfriar

mientras la sangre repica

que viene de África ancestral

nacida en América,

en el Pacifico litoral.

Si Dios hubiese nacido aquí

A Soffy Romero Hinestroza

Si Dios hubiese nacido aquí

sería un pescador,

cogería chontaduro

y tomaría borojó.

María sería una negra

requeté-gordita como yo

que sobre la cabeza

llevaría un platón

llenesito de pescado

ofreciéndolo a toda voz

recorriendo las calles

por toda la población:

“Llevo pescado fresquito

con leche sin estropiá;

el pargo pá comé frito,

y el ñato pá sancochá,

canchimala pal tapao

y el toyo pá surá”

Si Dios hubiera nacido aquí,

aquí en el litoral,

sería un agricultor

que cogería coco en el palmar

con un cuerpo musculoso

como un negro de El Piñal,

con una piel de azabache

y unos dientes de marfil,

con el pelito apretado

como si fuera Chacarrás.

En la llanura del pacífico

tumbaría natos y manglar

que convertiría en polines

pa’ los rieles descansar,

y sacaría cangrejos

de las cuevas del barrial.

Si Dios hubiese nacido aquí,

aquí en el litoral,

sentiría hervir la sangre

al sonido del tambor,

bailaría currulao con marimba y guasá,

tomaría biche en la fiesta patronal

sentiría en carne propia

la falta de equidad

por ser negro,

por ser pobre,

y por ser del litoral.

Pobreza negra

El niño tiene sueño

¿Quién lo arrullará?

Tíralo en un petate

O en una estera quizá

Que el negrito se duerme solo

Nadie lo arrullará.

Cuélgale una hamaca

Que el solo se dormirá.

Que la mamá cogió el potro

Y se embarcó pa’ la má,

Dicen que a pesca cangrejo

O jaiba será quizá.

Y cuando el negrito despierte

¿Quién lo alimentará?

Mi comadre la vecina

Que está randa’ e mamá.

El negrito no tiene compota

Ni tetero pa’ chupá.

Lo que tiene es un pellejo

Que es la teta’ e la mamá.

Jala jala mi negrito

La teta’ e tu mamá,

El negrito jala y llora

Porque na le bajará.

La mamá no tiene leche

Porque en ayunas está,

Pero le bajará gota a gota

La sangre’ e la mamá.

La poesía de Mary Grueso (Guapí, Cauca, 1947) nos trae la voz marina de sus ancestros y el aire del litoral en su música. Es una poeta afrodescendiente que en cada palabra busca rescatar las tradiciones aplastadas y denunciar al mismo tiempo el oprobio que vive su pueblo, sin negarse la alegría y el alborozo que caracteriza a las gentes del litoral. El Ministerio de Cultura le concedió en 2012 el Premio a la Dedicación del Enriquecimiento de la cultura Ancestral de las comunidades Negras, Raciales, Palenqueras y Afrocolombianas. El poema, Pobreza negra, que aparece aquí, fue publicado por el Ministerio de Cultura en 2010, en la Antología de Mujeres Poetas Afrocolombianas. Y los poemas De donde vengo yo y Si Dios hubiese nacido aquí, aparecieron en su publicación de 2003 titulada El Mar y tu.

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