Por Cristina Arias Galeano

Foto tomada de sinergiasalud.com
Empezaremos por dar una breve definición de lo que significa sinergia: según la Real Academia Española, RAE:
1. Acción conjunta de varios órganos en la realización de una función.
2.Incremento de la acción de diversas sustancias debido a que actúan conjuntamente.
Lo que significa en esencia “trabajar juntos o colaborar de manera efectiva”.
Esto funciona en todas las áreas de la vida, y en los alimentos es maravilloso, porque la combinación adecuada te ayuda a mantener una vitalidad que juega un papel importante en el diario vivir y te prepara para enfrentar situaciones en desequilibrios con nuestra no tan sana alimentación.
Sabemos que en todos los alimentos hay presencia de diferentes fitoquímicos, más valiosos entre más orgánicos (poco procesados) se consuman. Nuestro cuerpo, este maravilloso organismo tan inteligente que se nos ha prestado para el transporte, sabrá qué debe hacer con ellos, porque el planeta sabe exactamente qué necesitamos, y esto lo definen de una manera muy semejante las diferentes áreas de la medicina, como, por ejemplo, la macrobiótica o nutrición mediterránea, tratando de explicar por qué en las diferentes estaciones del año, los alimentos que nos da la Tierra se mantienen en finos y estrechos rangos de temperatura para ser biológicamente activos. Sí crecen por dentro o por fuera de la tierra nos dan energías expansivas o contractivas. La manera de cocción influye también en la calidad de absorción de sus nutrientes.
Cada alimento de fuente vegetal o animal cumple con su respectiva función y se pueden encontrar ahora múltiples estudios sobre esto, en donde se demuestra que teniendo una correcta alimentación orgánica e incluyendo todos los alimentos se puede tener una vida balanceada y saludable; permite olvidarse del pensamiento que es “normal vivir en una sociedad enferma”. Siendo consecuentes con esto y sin perder el horizonte en medio de tanta información, se demuestra también que no es necesario la suplementación, en donde esta, a veces, solo se requiere para encontrar el equilibrio si se ha quebrado y/o se requiere un proceso de sanación.
Ahora, tener entre manos una adecuada combinación de ciertos alimentos te dará un plus que será inigualable, nos ayudará a mantener un equilibrio con nuestro cuerpo, y con el tiempo, la observación y la disciplina, podremos conocer más y más los beneficios de cada alimento y entender que nuestros cuerpos son únicos, a todos nos sirve una dieta diferente. Así, se trata de mantener el equilibrio individual y una relación consciente y constante con los alimentos, ya que estos son realmente la medicina que necesitamos, porque ninguna tableta restablecerá el equilibrio, los nutrientes y los requerimientos que nos brinda tener una alimentación saludable y consciente.
En la sociedad actual, que está tan preocupada por la alimentación sostenible y orgánica, potenciar el consumo de alimentos sinérgicos, nos ayudará a mantener un cuerpo y mente saludables de manera natural, sin dejar que esta idea se vea nublada por la cantidad de información poco validada que dice que se necesita suplementación o, peor aún, que para vivir sanos se necesita tomar diariamente muchos medicamentos.
Pero ¿cómo podemos combinar de una manera correcta los alimentos para sacarles el mayor beneficio? ¿Se pueden incorporar de manera sencilla en la dieta? ¡Por supuesto!
A continuación, se mencionarán algunos ejemplos y así confirmaremos sí son alimentos que tenemos en nuestra alacena y que no son difíciles ni costosos de conseguir.
Cúrcuma + pimienta negra
La cúrcuma, que es una raíz cuyo componente activo se llama curcumina, es un alimento esencial en las culturas asiáticas, con las mayores propiedades antiinflamatorias y anticancerígenos que se conocen en el mundo. El componente activo de la pimienta es la piperina, que mezclado en alimentos que contengan cúrcuma ayudará a que la biodisponibilidad de la curcumina sea mayor y su capacidad de absorción y acción se potencialice.
Los indios, por ejemplo, toman una bebida reconfortante, antiinflamatoria y que ayuda al hígado con su metabolismo detoxificante; se llama la leche dorada: calentar leche, agregar cúrcuma y miel de abeja; si se aprovecha esto y se le adiciona un poco de pimienta negra su absorción será más eficaz.
Ajo + miel
También alimentos muy presentes en la dieta diaria de los indios son ricos en fenoles (grupo de antioxidantes) y ácidos grasos que actúan de forma sinérgica, contribuyendo a la reducción del crecimiento bacteriano, lo que, a su vez, mejora la vida útil de los alimentos. Y el ajo, además, promueve la producción de jugos gástricos esenciales para la absorción del hierro.
Sí se quiere aprovechar bien las propiedades del ajo, lo mejor es macerarlo y retirar su cascarita, ya que esta hace que el sabor sea más amargo.
Vitamina C + granos y/o vegetales de hoja verde
Diversos estudios han demostrado que el ácido ascórbico o vitamina C mejora la absorción del hierro. Sí se consumen alimentos como las lentejas, los frijoles y garbanzos, comerlos en compañía de limón o quizás al instante una mandarina o naranja, potenciará la absorción de hierro no hemo; es decir, el que proviene de vegetales como legumbres o frutos secos y cereales.
Aquí es debido hacer un apunte, y es que las teínas contenidas en el café y en el té hacen que, por el contrario, este hierro no sea bien absorbido, por eso es recomendable consumir estas bebidas en momentos diferentes y no con estas comidas.
La última anotación con este tema y sobre estas combinaciones es que, si hemos llevado una dieta poco orgánica por muchos años, no se puede pretender que el cambio de la dieta te solucione todo de un día para otro. Debemos ser conscientes que una buena alimentación en combinación con actividades deportivas sostenibles en el tiempo es lo que ayudará a mejorar tu salud y tener una larga y saludable vida.
Hoy la cantidad de estudios que se pueden tener como referencia sobre las dietas son miles, pero debemos concentrar ahora nuestra atención en estas que han salvado vidas, que han sanado un cáncer, que hacen que las personas mejoren su resistencia a la insulina. Debemos, como sociedad, confiar en que nuestro planeta nos proporciona todo lo que necesitamos.
