Ese paro sí los asustó

Por Alianza de Medios Alternativos

Foto: Archivo El Colombiano

En la memoria de muchos habitantes de Medellín permanece el recuerdo del paro cívico de 1981. Era la época del Estatuto de Seguridad de Turbay, que pese a  la persecución política, no había logrado detener el crecimiento del movimiento popular en las principales ciudades del país.

Es el caso de la comuna 2 de Medellín: Castilla, Pedregal, La Esperanza, Santander, Doce de Octubre, San Martín de Porres y Kennedy. En estos barrios, las organizaciones sindicales, estudiantiles y de izquierda adelantaron un fuerte trabajo organizativo desde 1970. Fueron los años de las carpas obreras, los comités barriales, artísticos y estudiantiles que disputaban el escenario político al bipartidismo del Frente Nacional. En el imaginario colectivo habían logrado abrirse campo por medio de periódicos como El Inconforme, Voz Proletaria y Sin Permiso las ideas de Camilo Torres, Ernesto Guevara y Simón Bolívar. La agitación popular estaba en alza.

En octubre de 1981, la Confederación Sindical de Trabajadores de Colombia (CSTC) definió el día 21 como fecha para la realización del segundo paro cívico nacional. En la comuna esta convocatoria fue una invitación a la acción política consciente y organizada, motivada por la tentativa de suspender el subsidio a los buses urbanos con la implementación del Transporte Sin Subsidio (TSS) y el alza de los servicios públicos.

La jornada inicio a las 4:00 am, cuando los primeros grupos regaron tachuelas en Francisco Antonio Zea para impedir la entrada y salida de buses a la comuna, al tiempo que desde la Universidad de Antioquia llegaban los enfermeros que atenderían a los heridos y las emergencias durante el día.

A medida que avanzaba la mañana se veía en  los diferentes barrios cómo se esparcía el humo de llantas quemadas, al tiempo que hacían su aparición la Policía y el Ejército. Su presencia fue el detonante para que el enfrentamiento estallara.  Amas de casa armadas de ollas y cacerolas compartían la calle con jóvenes y adultos armados con piedras, papas bombas y molotovs. No hubo barrio en el que no se presentaran enfrentamientos, incluso el CAI del 12 de octubre fue abandonado por los policías, que huyeron hacia la Estación Carlos Holguín.

Desde Campo Valdez, Aranjuez, Bello, Itagüí y colegios como el Pascual Bravo, Marco Fidel Suárez y Liceo Antioqueño llegaron noticias de bloqueos, enfrentamientos y detenidos. En la memoria de quienes participaron en el paro cívico quedó un recuerdo imborrable: el temor de los gobernantes ante la protesta popular.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s