Encuentro Internacional de Liberadores y Liberadoras de la Madre Tierra

Liberacion de la madre tierra 2
Foto: Cortesía Proceso de Liberación de la Madre Tierra

Por Carlos Gustavo Rengifo Arias

Entre el 3 y el 6 de agosto, en el municipio de Corinto (Cauca), se dió acabo el Encuentro Internacional de Liberadores y Liberadoras de la Madre Tierra, con el objetivo de compartir experiencias de resistencia contra el capitalismo, contra el monocultivo, el derecho a sembrar comida y a liberar la madre tierra. Con este ya es el tercer encuentro de liberadores y liberadoras de Uma Kiwe.

Una lucha histórica por la liberación de la Madre Tierra

La idea del encuentro, dice Julio Cesar, indígena caucano se remonta al año de 1971 “cuando los mayores del pueblo Nasa y de otros pueblos indígenas como los Yanaconas, los Coconucos, Los Totoroes, entre otros, preocupados por las generaciones futuras, fundaron el CRIC (Consejo Regional Indígena del Cauca), en Toribio, el 24 de febrero del aquel año, diseñando una plataforma de lucha cuyo primer punto era recuperar la tierra de nuestros ancestros para nuestros hijos y para nuestros nietos.” Dice Julio cesar, que desde esa fecha hasta 1991 se lograron liberar cerca de 204 mil hectareas que estaban en manos de terratenientes y hoy están en manos de comuneros indígenas. Además, señala que en 1991 se cometío una masacre en el resguardo de Huellas Caloto, “en donde fueron asesinados 21 compañeros que eran de distintos lugares, cuyos responsables fueron efectivos de la policia, del DAS en ese entonces, asociados con el paramilitarismo y narcotráfico, con el objetivo de detener la recuperación de tierras”.

Tan evidente fue la participación del gobierno de turno en dicha masacre que fue condenado por una demanda internacional y obligado a reparar a la comunidad indígena en tres aspectos, según Julio Cesar ,“primero en tierras colectivamente, segundo, reparando económicamente a las familias por el daño que se les hizo y por último, brindando unos recursos para financiar proyectos de vida, pero 20 años despues solo han cumplido con la tierra”. Debido a ese incumplimiento en el 2005 los indígenas caucanos decidieron ingresar a la finca en donde se preparo la masacre del Nilo, de allí salieron y despues regresaron en el 2008 con más fuerza pero el gobierno les prometió un nuevo acuerdo. Dice Julio Cesar que actualmente el movimiento indígena del cauca tiene firmados “alrededor de unos 1200 acuerdos con los distintos gobiernos que no se han cumplido para nada y ha sido muy poco el avance”.

Por estos incumplimientos han decidido no firmar más acuerdos y dedicarse, ya no a recuperar la tierra, sino a liberarla, ya que, según Julio cesar, “la tierra está secuestrada por los monocultivos, por los agroquímicos que se utilizan y no se está produciendo comida, y la caña y el azucar que se está produciendo en esas tierras se está utilizando para alimentar a las máquinas de biocombustible”. En este proceso de liberación los indígenas han ingresado, desde el 2014, a varias fincas en Corinto, Huellas Caloto y en Santander Munchique Los Tigres.

 El encuentro a través de la palabra y para la defensa del territorio

El proceso de recuperación y liberación de tierras ancentrales de los indígenas no solo se ha dado acá en Colombia, sino que, como lo señala julio cesar, “nos dimos cuenta que también en otros países se estaban luchando contra las multinacionales, contra los megaproyectos, por el oxigeno, por el agua, por el medio ambiente y comenzamos a pensar, desde hace dos años, como nos encontramos”. Así que con pre-encuentros con indígenas de Guatemala, Mexico, Perú, Venezuela y Argentina, lograron darse cuenta que las las luchas y las estrategias para recuperar y liberar la tierra eran similares.

Al evento asistieron organizaciones como los “Guardianes del Agua de Cajamarca” (Perú), “el Consejo Cívico de Organizaciones Populares e Indígenas de Honduras” (COPINH), organización a la que pertenecía Berta Caceres, asesinada hace un año, “Ojos de la Tierra” de México, “el Colectivo Sumak Kawsay” y “el Acampe Contra Monsanto” de Argentina, otras de Chile y varias organizaciones contra petroleras de Ecuador. De Colombia también estuvieron presentes, según Julio Cesar, organizaciones de Sarturbam, del Tolima, de Cundinamarca, Quindio, Valle del Cauca y estudiantes y profesores universitarios, un encuentro que logró convocar a unas 800 personas.

Dice Julio cesar que “hemos hablado, nos hemos escuchado, debajo de un arbol, y el objetivo ha sido el de trazar una ruta de trabajo, no para formar un movimiento político, sino para construir procesos solidarios desde la base para enfrentar el modelo capitalista y para mostrarle al mundo que la tierra es para producir comida, porque hoy realmente la gente está muriendo de hambre”. Pero el encuentro también quiere juntar solidaridades y fortalecer la organización social, y darse cuenta, como señala Julio Cesar, “que no estamos solos, y nos ayuda a encontrarnos con otros procesos autónomos de resistencia”. Pero el proceso de liberación de la madre tierra va más allá de producir alimentos, como lo señala la plataforma de los liberadores “…Nosotros decimos, mientras sigamos siendo indígenas, o sea, hijos de la tierra, que nuestra madre no es libre para la vida, que lo será cuando vuelva a ser suelo y hogar colectivo de los pueblos que la cuidan, la respetan y viven con ella y mientras no sea así, tampoco somos libres sus hijos. Todos los pueblos somos esclavos junto con los animales y los seres de la vida, mientras no consigamos que nuestra madre recupere su libertad”.

Resistiendo con alegría

Pero la respuesta violenta del Estado colombiano a los procesos sociales organizativos y pacíficos no podía faltar. Señala Julio Cesar que el día en que se dió inicio al evento, “unos 1000 efectivos entre Policia, ESMAD y Ejercito, apoyados por maquinarias, destruyeron las instalaciones del evento, confrontación que dejó un compañero indígena herido, pero resistimos, y aquí nos vamos a quedar, los guardias de la tierra somos todos y todas, resistimos con bastones y pacíficamente”. El evento se desarrolló entre danza, teatro y cuentos, mientras la fuerza pública permanecía acantonada en las casas de las haciendas de alrededor.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s