Jairo Anibal Niño – Poesía

Ilustración: Jhonny Zeta

Llegó al aula un 15 de mayo

Llegó al aula un 15 de mayo

-día de lluvia-,

llegó y nos miró a todos dulcemente. 

Soy la nueva profesora de filosofía, nos dijo. 

Sonrió 

y entonces fue como si las gotas de lluvia

que sobrevivían sobre su impermeable amarillo 

se hubieran convertido en pensamientos. 

A todos nos pareció que era muy joven para ser profesora

-y demasiado, para ser profesora de filosofía–

Empecé a pensar en ella por las tardes

justo en el momento en que en la radio

acababa un programa de deportes 

y empezaba otro de canciones.

De manera sorpresiva ella estuvo presente

en el partido final del intercolegial de futbol.

En esa ocasión estuve inspirado en el medio campo

e hice uno de los goles que nos dieron el triunfo.

Ella nos entregó la copa de campeones. 

Jamás olvidaré a mi profesora de filosofía.

El día del examen final, 

al presentarle mi trabajo, 

me dijo que me parecía a Sócrates.

Me llené de orgullo

y creo que los ojos se me llenaron de lágrimas.

Caminé hacia mi pupitre 

como si lo hiciera por el aire, en palomita.

Era el mejor elogio que había recibido en mi vida.

Yo, parecido a Sócrates, 

el gran jugador de fútbol del Corinthias,

Sócrates B. S. de Souza Vieira de Oliveira,

el inolvidable mediocampista de la selección Brasil. 

Después de nuestra visita

Después de nuestra visita al jardín botánico,

la maestra nos puso como tarea

hablar sobre la mata más bella que habíamos visto.

Uno dijo que era el marañón (Anacardium occidentale L.).

Otro afirmó que el nacedero (Ruellia gigantea).

Una compañera dijo que era el saúco (Sambucus nigra L.).

Otra sostuvo que la aralia (Aralia capitata Mosq.).

Otro se inclinó

por la estrella del Caquetá (E. amazónica Linden).

Y hubo quien dijo que era la lila (Barleria strigosa Willd).

Cuando me interrogó a mí no dije nada

y no porque no supiera,

ya que estaba completamente seguro de que la más linda,

era la sedosa, brillante y perfumada mata de pelo

de mi maestra (Amalia Andrea Matéus L.).

Jairo Aníbal Niño. Moniquirá, Boyacá, 1941 – Santa Fe de Bogotá, 2010. Poeta, narrador, dramaturgo, guionista y director de teatro.

Siempre será bienvenida la poesía que nos devuelve al lugar de la infancia con el arrojo y el poder de los asombros. Así su nombre: Jairo, alegría y gozo, Aníbal, el grande, Niño, en comunión con la inocencia que sabe mirar a las cosas y los seres por su esencia.

Obra poética: La alegría de querer (1986), Preguntario: poemario para niños (1989), Sana, sana colita de rana (2005), Para aprender el idioma de los pájaros (2006), El libro de la caricia (2008), ¿Por qué los pájaros azules no comen hormigas? (2010), Colibrí brilico: y otras canciones de pájaros (2012) y A flor de piel: antología de poesía (2000).

Los poemas aquí publicados hacen parte del libro La alegría de querer (1986).

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