Caravana de solidaridad: “Abrazando al cañón del río Cauca”

AMA
Foto: AMA

Por Darío González Arbeláez

El 28 de mayo, muy de mañana, 17 mujeres y 7 hombres con amplias y atiborradas maletas de viaje, de las cuales sobresalían las carpas de campaña y los sleeping, salían de la terminal del Norte de Medellín con dirección al municipio de Sabanalarga, al occidente del departamento de Antioquia. En las abultadas maletas no cargaban más de cuatro mudas de ropa para el viaje de diez días, una sábana, un sencillo menaje: plato, vaso, cuchara, tenedor y cuchillo; y sus respectivos implementos de aseo personal. El resto del espacio lo ocupaban los materiales necesarios para los encuentros artísticos, lúdicos y terapéuticos con las comunidades desplazadas por el megaproyecto Hidroituango.

En las 24 maletas se repartían: hojas recicladas, tizas, colores, lazos, velas, retazos, plastilina, libros, aceites, tijeras, hilos, agujas, pinturas, etc., en su mayoría donados por organizaciones sociales o por las mismas familias de los voluntarios; además de aquellos materiales, las maletas guardaban espacio para cámaras fotográficas, computadores y varios paquetes con cartas anónimas dirigidas a las comunidades, familias y personas victimizadas por el proyecto hidroeléctrico más grande del país.

Los 24 voluntarios que conformaban la Caravana, sensibles a la crisis humanitaria provocada por el mencionado proyecto y prestos a abrazar con su presencia y saber a todos los afectados, tomaron aquella mañana de lunes el bus de Sotraurabá que los llevaría a su primer destino: Sabanalarga. La Caravana que iniciaba así su recorrido por el cañón del Cauca, había sido organizada y financiada por el Movimiento Ríos Vivos, la Asociación de Mujeres Defensoras del Agua y la Vida -AMARÚ- y por la Red de Acción Frente al Extractivismo -RAFE.

Todas estas organizaciones con presencia y trabajo en los territorios afectados, alertaron sobre el abandono que presentaban las comunidades desplazadas aguas arriba del embalse, o sea, las de las playas inundadas en Sabanalarga e Ituango, igual que las de aguas abajo, es decir, las de Puerto Valdivia. Las primeras padecen el abandono en tanto que no son reconocidas como víctimas y, por tanto, no están recibiendo el apoyo que demandan; las segundas, porque si bien son atendidas por todos los organismos estatales y departamentales, no cuentan con acompañamiento psicosocial y de convivencia, salvo el que prestan los soldados armados alrededor de los albergues.

En virtud de esta situación, dichas organizaciones abrieron la convocatoria para todos los que quisieran hacer parte de la Caravana, la cual se proponía explícitamente realizar intervenciones artísticas, terapéuticas y lúdicas en aquellos territorios. Durante el tiempo que estuvo abierta la convocatoria, Ríos Vivos, AMARÚ y RAFE desarrollaron una serie de actividades en diferentes zonas de Medellín con el propósito de alertar a la ciudadanía sobre la verdadera situación de las comunidades, recoger donaciones para la Caravana y, de paso, invitar a los y las participantes a escribir cartas de aliento dirigidas a todas las personas afectadas.

Al cierre de la convocatoria, había un equipo de 24 voluntarios, entre estudiantes y profesionales de diferentes áreas: psicología, licenciatura en lengua castellana, educación especial, derecho, etc., además de algunos representantes de la Alianza de Medios Alternativos –AMA-.

Según cuenta Natalia Gómez, una de las voluntarias, llegaron a Sabanalarga antes del mediodía del lunes y salieron de allí el miércoles 30 antes del amanecer; en vista de que no era posible dirigirse desde Sabanalarga hasta Ituango, debieron retornar a la terminal del Norte y luego tomar el bus que los llevaría hasta Ituango, a donde llegaron después del mediodía del 30 de mayo y salieron el domingo 3 de junio con dirección a Valdivia, arribando al mediodía; de allí retornaron a Medellín el martes 5, antes del amanecer. Aunque la Caravana tenía proyectado durar diez días, o sea, hasta el 7 de junio, se debió concluir antes por falta de recursos y de seguridad para los voluntarios.

A pesar de las dificultades para asistir a todas las comunidades, igual lo consiguieron: las psicólogas a partir de los masajes, el yoga, la aromaterapia y las consultas personales; las educadoras a partir de los cuentos, el juego y los quitapesares con los niños y niñas, y a partir de talleres de género con los adultos; los abogados a partir de asesorías e inventariando con las familias los bienes perdidos a causa de las inundaciones; y los de AMA a partir de la divulgación del trabajo realizado, y del registro de las historias individuales de los hombres, mujeres y niños hacinados en coliseos, oficinas, en resguardos con techo de plástico o en la misma calle.

Con todas las comunidades, afirma Natalia, fue crucial el juego, porque les recordó la risa, olvidada desde que los sorprendió la tragedia; además, fue esencial el trabajo con el cuerpo y el contacto con los otros, porque hay mucha desconfianza y porque todos los pesares los tienen enquistados en los hombros, en la espalda, en todo el cuerpo.

En las tres comunidades atendidas fue común el llanto como despedida para el equipo de voluntarios, de solidarios, que por un par de días sirvieron de hombro para el llanto, de excusa para la risa, de oído para las angustias y de estímulo para el encuentro. No sobra decir que, de las tres comunidades, con la que menos pudieron encontrarse fue con la de Puerto Valdivia, porque las autoridades que acordonan los resguardos por ‘seguridad de los damnificados’, les impidieron ingresar porque los voluntarios estaban a cargo de Ríos Vivos.

La Caravana concluyó el martes 5 a las diez de la mañana, cuando descendieron del bus en la terminal de transportes. Allí, como anota Natalia, advirtieron que traían las maletas más livianas, pero que ellos volvían más pesados: por la satisfacción que deja el haber ayudado y, sobre todo, porque fueron ocho días tragándose el llanto.

AMA-2
Foto: AMA

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s