Contemos una nueva historia

Por Paco Ayala

Pintura de Roberto Mammani

Delimitar una fecha en la historia para establecer un antes y un después es una misión arriesgada, pues no logra sintetizar la complejidad que subyace para explicar con toda precisión el devenir de los hechos futuros. Pero nos permite trazar una narrativa que dibuja un momento histórico en un presente determinado que se manifestó a través del nacimiento o muerte de alguien o que se enmarca en un suceso de importancia histórica, ya sea por tratarse de un hecho de la naturaleza o una serie de actos hechos por el ser humano.

Me aventuro por lo tanto a decir que 1989 marca el fin de las ideologías y el cenit del pensamiento racionalista, lo que da paso al resquebrajamiento paulatino del paradigma cartesiano. La crisis que esto desató tiene consecuencias de enorme envergadura porque no nos enfrenta solamente con un cambio estructural, sino que cimbra de manera profunda nuestra visión del cosmos y, por ende, nos permite reinterpretar los significados y valores que construimos para explicar nuestro papel en la historia y nos invita, por lo tanto, a soñar en construir un mundo nuevo, allá donde la utopía integra los valores de una humanidad vinculada con la tierra y la red ecosistémica que nos sostiene; ahí donde el llamado del corazón sublime por fin encuentre la tierra fértil donde empatizar entre nosotros y los demás seres que cohabitan el planeta a nuestro lado.

El racionalismo constituyó una gran aventura que logró desarrollar una mente analítica para establecer una visión que le dio sentido a nuestra existencia más allá de dogmas teocráticos y nos dio la oportunidad de sentirnos parte activa dentro de un universo que actuaba bajo principios mecanicistas; esto consolidó la idea de superioridad y dominio sobre la naturaleza que hemos venido sosteniendo a lo largo de muchos siglos. El desarraigo de nuestro ser natural para ir a nuestro ser racional ha logrado posicionarnos como una especie que, al desvincularse de la naturaleza, se ha convertido en su propia némesis.

Estamos ante el umbral de la extinción de nuestra especie y, desgraciadamente, de muchas más si no modificamos nuestra relación ecosistémica. Por ello se vuelve fundamental actuar de manera activa y radical para lograr dar el gran salto transformador que nos permita dejar atrás una mente analítica, deductiva y racionalista para adentrarnos en una mente sutil-causal, ahí donde lo sublime se convierta en la raíz de un micelio regenerativo bio-social que nos permita construir modelos sociales, económicos y políticos que dialoguen y empaticen con la naturaleza. Es la Pachamama y sus raíces, es la madre tierra y sus frutos, el río y sus caudales, es el monte y sus agaves, es el desierto, el mar, el aire y los cuatro elementos quienes deben abrirnos los ojos para dejar que la palabra guarde silencio.

El llamado de la tierra es la gran bandera de las causas por la justicia y la vida, las luchas por las grandes reivindicaciones sociales y las revoluciones populares pertenecen al mundo del racionalismo, es momento de comprender que solo cooperando y no compitiendo permitirá habitar un mundo posible para todos. Es necesario disolver las fronteras que construimos en la urdimbre de nuestras mentes para permitir que sea el común estar lo que teja el bienestar común; por ello debemos organizarnos desde nuestros barrios, pueblos y colonias para tejer desde las relaciones comunitarias las acciones que hagan posible enfrentar la racionalidad colonial que hemos elaborado.

En las ciudades debemos hacer huertos urbanos en cada remanente o parque en el que podamos hacer agroecología, pues los huertos no solo hacen que florezcan alimentos; también permiten que crezcan y se desarrollen relaciones comunitarias que logran procesos sensibles que permiten adentrarnos a nuevas formas de organización social. Meter las manos en la tierra nos conecta con las raíces de nuestra memoria profunda y nos abre un campo de sutil comprensión que nos posibilita valorar la vida desde otra dimensión.

La rebeldía que el mundo de hoy requiere pasa por lograr encuentros comunitarios donde se observe el sol y la luna, se honre el caminar de nuestros antepasados e imaginemos cómo podemos regenerar nuestro entorno inmediato. Y es que para lograr el gran salto cuántico que requerimos como humanidad hay que empezar desde lo micro, desde nuestra célula bio-social más elemental que es, sin duda, la calle en la que vivimos, la cuadra por la que caminamos, el centro cultural al que asistimos, el núcleo comunitario que nos sostiene; desde ahí podemos ser trinchera pero también avanzada, cuando entendamos que la trinchera del otro es el surco por el cual podemos sembrar nuevas relaciones.

En la Ciudad de México, en el corazón de lo que fue la gran Tenochtitlan, en la Alcaldía que lleva el nombre de Cuauhtémoc, águila que cae contundente y precisa, nació el Huerto Roma Verde. Hoy es un Laboratorio Bio-Social que es a la vez nuestra trinchera y también la falange de nuestra lucha a favor de la tierra y de la vida.

Ahí se teje a favor del Paradigma Bio-Sistémico, se siembra el Hikuri Regenerativo, se honra el conocimiento de los pueblos originarios y se hace permacultura urbana que se pone al servicio de una comunidad que crece y se constituye en su tiempo. Saben que el tiempo corre y somos nosotros los que debemos construir los espacios que hagan posible la organización social que permita articular la magia que el racionalismo ocultó detrás del pacto patriarcal que por suerte comienza a desvanecerse.

Son las plantas medicinales que debemos buscar para sanarnos; son los animales con quienes debemos reconocernos en igualdad de derechos; somos los seres humanos quienes debemos empatizar en las diversidades bio-culturales, raciales y sexuales que nos constituyen, somos todos una comunidad que debe integrarse para sostener la trama de la vida.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s