Cartagena detrás de las murallas…

Por José Sierra Quintero.

Barrio Nelson Mandela-Fundación Nuevo Periodismo

Detrás de la fachada turística de Cartagena –una de las más bellas del mundo– se esconde un drama social que le pone los pelos de punta a las estadísticas. Más de la mitad de los habitantes de esa ciudad de maravillas vegetan apiñados en tugurios de solemnidad, sin agua ni luz.

Desde su ascenso como colonia del imperio español, y una vez erigida en puerto estratégico durante los siglos XVII y XVIII, Cartagena de Indias se configuró como un territorio segregado con una notoria desigualdad económica y social. A quinientos años de su fundación, a celebrarse en 2033, y después de más de doscientos años de vida republicana, tras el grito de independencia de 1811, a Cartagena se le reconoce como una urbe bicéfala que, por una parte, tiene la mayor producción petroquímica y turística y la más moderna infraestructura portuaria del país, y, por otra, en paralelo, llama la atención la magnitud y persistencia de la marginalidad y la pobreza en sus zonas periféricas.

La pobreza moderada y la extrema afectan, respectivamente, al 25,9% y al 3.4% de la población cartagenera. Una parte considerable de esta se ubica en una zona del territorio alejada de la Cartagena turística, cuyo eje es el centro histórico, (“la ciudad amurallada”, declarada patrimonio nacional de Colombia en 1959, y patrimonio de la humanidad por la UNESCO en 1984).

Al analizar la pobreza en los barrios de Cartagena se identifica la zona suroriental conformada por los barrios Olaya Herrera, Fredonia, Nuevo Paraíso, Villa Estrella y El Pozón, que suman un área de 46,1 Km² (con el 10% del territorio local). Es una de las zonas con mayor riesgo ambiental, a lo que se suma su persistente vulnerabilidad social. La primera se debe a su cercanía con la Ciénaga de la Virgen y al estar atravesada por canales de aguas pluviales y caños, que exponen a la población al aumento del nivel del mar y a las precipitaciones. Con el deterioro gradual de los canales por la sedimentación y las basuras arrojadas por los mismos habitantes se agrava el riesgo de inundaciones. Así mismo un escaso acceso a la energía, al alcantarillado, a la recolección de basuras y al gas tornan muy precaria y calamitosa la situación. En particular se presentan pocas oportunidades educativas y alta incidencia de la inmigración, en sentido estricto desplazados por la violencia, la informalidad y localización de población afro. La segregación residencial de la población afrodescendiente se relaciona con el desplazamiento forzado, el hambre y el analfabetismo.

Lo anterior afecta especialmente a las familias que viven en Nelson Mandela y El Pozón, dos de los barrios más pobres de Cartagena, cuya cotidianidad está lejos de tener el brillo del Centro Histórico: allí las calles están sin pavimentar, las casas no tienen estándares mínimos de construcción, faltan puestos de salud, no todos sus habitantes tienen acceso al agua potable, el deterioro ambiental aumenta cada día. Todas estas problemáticas evidencian el abandono histórico que ha caracterizado a estas zonas.

La mayoría de los habitantes de estos sectores obtienen su sustento diario del mototaxismo o las ventas ambulantes. Eso quiere decir que hasta antes de la cuarentena más de la mitad de la población trabajadora de Cartagena solventaba su situación económica con lo que lograba conseguir a diario en la calle.

Por eso, para los habitantes de estos barrios la cuarentena fue una encrucijada. Desafiar la orden gubernamental de confinamiento para salir a buscar comida, pero con un alto riesgo de contagio, o quedarse en casa con menos probabilidades de contagio, pero sin el pan diario asegurado.

Nelson Mandela, ubicado también en el suroriente de Cartagena, fundado por desplazados por la violencia a finales de los años 90, conformado por 32 sectores, es una de las zonas más grandes de esta capital, donde reside gran parte de la población pobre.

Ellos, junto a los habitantes de El Pozón, Olaya Herrera, La María, La Esperanza y otros barrios más, suman el 20% de la pobreza multidimensional de la ciudad.

A hora y media de Nelson Mandela se encuentra El Pozón, otro de los barrios del gran cordón de pobreza de Cartagena. También uno de los sectores más estigmatizados de la ciudad: para muchos El Pozón solo es sinónimo de violencia y delincuencia.

A los pozoneros, la pandemia los afectó más que a la mayoría de los cartageneros. El Pozón se convirtió en el barrio con más casos de Covid-19 en un abrir y cerrar de ojos; las mismas instituciones asociaron este aumento de contagios con la “indisciplina social”.

Durante la primera ola del virus, entre mayo y junio del año pasado, este barrio acumulaba más de 200 casos, cuando en ese momento el total de la ciudad apenas llegaba a los 600 casos confirmados.

Sin embargo, tildar a sus habitantes de “indisciplinados y marginales” –como los llamaron en algunos medios de comunicación y redes sociales– o de personas que se la pasaban “pendejeando” –como el alcalde calificó Dau públicamente a los ciudadanos que no siguen la cuarentena al pie de la letra– le dio más combustible a la estigmatización.

La pandemia por Covid-19 ha llevado a que muchas más personas vivan en pobreza extrema en el mundo y a que por primera vez en 20 años ese indicador aumente: para este 2021 serán 150 millones de pobres, según cálculos del Banco Mundial. Para un país de ingresos medios como Colombia será un gran reto apostarle a un plan de acción política que ayude a disminuir el número de pobres y que no solo dé soluciones pasajeras para solucionar el hambre. Ante estas disyuntivas es pertinente cerrar filas contra el sistema desalmado que desde hace más de un siglo sostiene una clase mezquina y voraz, cuyo ejemplar más “brillante” es el cerdo de marras que actualmente representa esta oligarquía que hoy impunemente continúa oprimiendo y desangrando al país.

Cartagena sigue así configurándose como la fachada y el paradigma de la desigualdad económica y social que tristemente caracteriza a Colombia.

Barrio El Pozón, Periódico Sena

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s