¿Privatizarán a Colpensiones?

privatizacion colpensiones
Ilustración: http://www.sur.org.co

Por Carlos Gustavo Rengifo Arias

De nuevo, en el mes de noviembre, tanto Asofondos como Anif insistieron en la necesidad de aumentar la edad de jubilación y de liquidar Colpensiones. Las organizaciones de pensionados del país se han opuesto a esta posibilidad, porque si los gremios económicos logran su cometido, los cuantiosos recursos de las pensiones que aún están en manos del Estado en el Régimen de Prima Media, pasarán a manos del sector privado para ser manejados con la lógica de la acumulación de capital y la dinámica especulativa, lo cual pondrá en peligro los fondos para las pensiones de los colombianos.

Presiones del mercado

En 2013, cuando Rafael Pardo era Ministro de Trabajo, propuso que algunos dineros que hoy manejan los fondos privados de pensiones pasaran a la Nación. La propuesta del nuevo modelo de protección a la vejez contemplaba, en ese entonces, que todos los trabajadores cotizaran sobre la base de un salario mínimo. Así mismo, que todos los trabajadores se afiliaran por el Régimen de Prima Media (RPM), administrado por Colpensiones. De esta manera, el Gobierno empezaría a recibir $6 billones anuales, dineros que ya no podrían ser administrados por el mercado de capitales.

Lo anterior alertó a los fondos privados de pensiones. Santiago Montenegro, presidente de Asofondos (Asociación Colombiana de Administradoras de Fondos de Pensiones y de Cesantías) manifestó a distintos diarios nacionales que con “una transferencia de los capitales al Estado, se corre el riesgo de que esos dineros sean invertidos en cubrir la deuda del RPM y entonces dejarían de ser ahorros e inversiones del mercado”, y que esto “sería mal recibido por los mercados financieros”.

Por otra parte, Sergio Clavijo, presidente de la Anif (Asociación Nacional de Instituciones Financieras), ha propuesto, recientemente, subir la edad de jubilación en cinco años para hombres, pasando de 62 a 67 años, y en cinco años para mujeres, pasando de 57 a 62 años. Además, Clavijo propone que “a partir de enero de 2019 Colpensiones se cierre para nuevos incorporados, pero siga trabajando para todos los que estén afiliados hasta esa fecha”.

Para Joel Antonio Tamayo García, coordinador de la comisión de Investigación de la Corporación Justicia Pensional, la propuesta de Anif significa, en la práctica, que “los recursos que actualmente de forma forzada un trabajador dispone para su jubilación no sean administrados por una entidad pública sino por las Administradoras de Fondos de Pensiones “AFP”, lo cual incrementaría su mercado y sus ganancias por su intermediación como comisionistas de bolsa”. Esto confirma, según Carlos Arturo Cañas Builes, Presidente de Fempa (Federación Mixta de Pensionados de Antioquia), que “los Fondos Privados de Pensión son un negocio y así se concibieron en la Ley 100 de 1993 y vienen siendo administrados por el sector financiero, con una acumulación en dinero que hoy llega a la no despreciable suma de 270 billones de pesos. Esos dineros están, en su mayoría, en manos de dos grandes grupos económicos: el Grupo Empresarial Antioqueño (GEA) y el Grupo AVAL, de Sarmiento Angulo”.

El negocio redondo de las pensiones

Que los fondos privados son un lucrativo negocio, como lo señala Cañas, lo confirma el mismo presidente de Asofondos, quien ha reconocido, en una reciente entrevista para el diario La República, billonarias ganancias de los fondos privados. “Pues entre el moderado, conservador, de mayor riesgo y el de retiro programado tuvieron ganancias por $21,4 billones a septiembre, lo que generó una variación (incremento) de 69,5% frente a las cifras del mismo mes de 2016”.

¿Por qué se habla, entonces, de una crisis del sistema pensional en Colombia? A esta pregunta Cañas responde que “Montenegro, el presidente de Asofondos, reconoce billonarias utilidades en el sector privado que maneja el ahorro de los trabajadores, mas no reconoce que no pensionan a muchos. Es de anotar que en los fondos privados de pensiones solo existen unos 120.000 pensionados, mientras que en Colpensiones hay más de 1.600.000 pensionados”. Esto crea, según Cañas, una bomba pensional en el sector público.

Para Joel Tamayo, por su parte, las intenciones de Asofondos y de Anif para impulsar una nueva reforma pensional son variadas. Entre ellas destaca la protección de sostenibilidad fiscal; el mejoramiento de calificación de riesgo del país, para incentivar la inversión extranjera; el incremento del ahorro previsional para dinamizar el mercado local de capitales; el aumento de la demanda de los servicios de intermediación financiera ofrecidos por las Administradoras de Fondos de Pensiones, y con ello sus ganancias, entre otras.

Las graves consecuencias

Según Cañas, la nueva propuesta de reforma Pensional va mucho más allá de lo que se ha filtrado en los medios de comunicación. “Aparte de querer eliminar el Régimen Público y aumentar las edades, quieren subir las cotizaciones del 16 al 19%, rebajar el retorno de la liquidación de la mesada pensional (hoy está en el 65% del promedio de lo cotizado en los últimos 10 años y quieren bajarlo al 49%), o sea que un pensionado del futuro, si es que logra pensionarse, tendría que sobrevivir con un 37% de lo que devengaba como trabajador activo, después de cotizarle el 12% a la salud”. Entre otras propuestas está “rebajar la sustitución pensional al 75%, o sea que cuando un pensionado fallece, si aún le quedan beneficiarios, estos solo recibirían el 75% de la pensión y no el 100% que hoy reciben”.

Según Tamayo, coordinador de la comisión de investigación de la Corporación Justicia Pensional, las consecuencias de estas posibles reformas son graves ya que “la eliminación del RPM administrado por Colpensiones y la adopción de un modelo de capitalización individual puro administrado por fondos privados de pensiones provocaría una incertidumbre en la población, que no sabría a cuánto ascendería su mesada pensional, ya que la misma dependería del monto ahorrado a lo largo de su vida laboral”.

Si se toma como ejemplo el estado actual del sistema previsional chileno, Tamayo señala que “la población recibirá en contraprestación de toda una vida de trabajo, tasas de reemplazo (mesada especial) entre 15% y 35% de su último salario. Este monto, desde luego, es muy inferior a lo actualmente ofrecido por el RPM y pone en riesgo la subsistencia digna del pensionado”.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s