El Partido de las doñas: “Cada homicidio en esta ciudad nos duele”

Este año, como los últimos 15, se realizó en la comuna 13 de Medellín las jornadas de conmemoración “Orión nunca más”, que nos recuerdan las innumerables violaciones de derechos que sufrieron los habitantes de este territorio con esa operación militar realizada en 2002. En dichas jornadas se lanzó el Partido de las doñas, una iniciativa de mujeres y jóvenes que trabajan conjuntamente para generar estrategias de elaboración del duelo y superación del conflicto en Medellín. Recogemos el testimonio de Rosa Adela Tejada Álvarez, una de sus fundadoras:

Foto Cortesía AKA

Por Ányela Heredia

El de las doñas es un partido compartido en el que reímos, lloramos, sembramos, cocinamos y hacemos un sinnúmero de actividades con las cuales menguamos un poquito el dolor.

El 9 de junio de 2002 perdí a mi primer hijo, Andrés Felipe, a partir de ahí empezó mi calvario. Sin embargo, no fue hasta 2010 que tuve mi primer desplazamiento, en ese momento nos fuimos para la Unión Antioquia, donde duramos cuatro años y nos fue muy bien, entre comillas. Cuando pensábamos que todo estaba calmado, volvimos de nuevo a Medellín a la casa que me habían dejado mis padres, allí estuvimos tres años, pero entonces me mataron a Weimar Darío por cruzar una frontera invisible llegando de su trabajo, y me hirieron a Edwin Alonso, mi otro hijo: ese día me los iban a matar a los dos. Y ese mismo día tuve que salir corriendo y perdí mi casa, perdí todo, pero, más que lo material, lo que me duele es la pérdida de mis hijos.

En 2002 llegaron los paramilitares sin más y sin que supiéramos quiénes eran; solo por sus ansias de poder y de control mataron a muchas personas de la comuna y desplazaron a otras. Yo creo que son más de quinientas personas enterradas en la escombrera y todas de ese tiempo.

También me tocó la operación Orión, el 16 de octubre de 2002. Fue la cosa más miedosa, no nos atrevíamos a salir, todos vivíamos escondidos, era tanta la balacera que, ya cuando no sonaban los tiros, los extrañábamos.

Perdí a mis hijos por una guerra absurda que no tiene ni pies ni cabeza. Porque los que tienen las armas se sienten poderosos y son capaces de quitarle la vida a otro ser humano con la misma facilidad que cae una hoja de un árbol.

A partir de ahí continuó mi calvario. En este momento estamos pagando arriendo, mi esposo está sin trabajo y, en general, estamos pasando muchas necesidades. De ahí que yo valore mucho este partido, porque aquí encuentro lo que no he encontrado en ninguna otra parte. La gente en el Partido de las doñas, aunque no es de mi familia, nos ha dado ánimo y nos ha brindado el amor y el calor familiar que muchos desearían. En este Partido he conocido innumerables personas e historias, todas similares y diferentes a la vez.

Por todas esas vueltas que nos dio la vida, mi familia se desintegró totalmente: un hijo vive en Itagüí, el otro está en la cárcel y yo sufro por mis nietos, porque no tienen los cuidados adecuados. Siento que he vivido una situación muy dura, pero he aprendido a no quedarme sola y a buscar ayuda y sé que es posible encontrarla.

Nos llamamos Partido, pero somos un Partido sin voto. Lo que queremos es darnos a conocer en la ciudad y en el mundo. Abrazar a todas esas personas que, por una u otra razón, han perdido sus seres queridos. Lo interesante es que cada vez se juntan más grupos y organizaciones y entre todos compartimos nuestras historias y nos damos una voz de aliento para continuar.

No solo hablamos de la violencia, de la desaparición forzada o el desplazamiento forzado, tocamos otros temas que nos generan dolor e impotencia, como la drogadicción, que es otra forma en que perdemos a nuestros hijos. Nuestra resistencia es una resistencia al dolor, pero hemos aprendido que ese dolor se puede transformar en fuerza y que podemos entregarles esa fuerza a otras mujeres y otras familias.

Tenemos varios espacios de encuentro: nos reunimos los viernes para cocinar y compartir, allá todo el que llega es bienvenido. El día sábado es el más espectacular, porque ese día hay siembra, hay tejido, hay charlas. Nosotros nos tomamos el espacio del cementerio, porque tenemos un lema: “Muerto no es el que se va sino el que se olvida”, y por eso lo hemos pintado y sembrado de vida.

Quiero aclarar que al principio formamos el Partido de las doñas solo mujeres, pero con el tiempo integramos a los ‘doños’, porque muchos de ellos son nuestras parejas, y aunque tienen una forma muy particular de expresar su dolor, muy desde el silencio, sabemos que también sufren. Quisimos darles a ellos el mismo abrazo y acogida. Los doños son más poquitos porque apenas los estamos integrando, pero las doñas podemos ser ya unas mil en todo Medellín.

Lo interesante es que cada vez se juntan más grupos y organizaciones, unas doñas, otros doños y muchos jóvenes solidarios. Todos pueden pertenecer al Partido de las doñas, aquí lo único que se necesita es disposición, ganas y putería.

Estamos en la conmemoración de Orión nunca más, en estas fechas le decimos al Estado y a los grupos armados que nos resistimos a que vuelva a ocurrir algo así en nuestros territorios. Celebramos la vida de nuestros seres queridos y celebramos también que hemos sido capaces de resistir y rechazar la violencia.

Todas las conmemoraciones de la Operación Orión son diferentes, este año aparte de encontrarnos nosotras y con los amigos, fuimos a las universidades a llevar el Partido de las doñas, porque queremos concientizar a los jóvenes y a los niños para que no sigan el camino de la violencia. Y fuimos a las universidades, sobre todo a las privadas, porque es donde hay más gente a la que no parece importarle el dolor, donde hay tantos jóvenes que piensan que, porque lo tienen todo, lo que pasa a su alrededor no importa. Nosotros queríamos tocarles el corazón y el encuentro fue realmente hermoso. Yo estuve en la Universidad Nacional, en la de Medellín y en la San Buenaventura, en todas tuvimos conversatorios muy nutridos.

Con nuestras acciones queremos decirle al mundo, al país y a esta ciudad que toda persona asesinada es un ser amado que nos duele y que nada justifica el homicidio.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s