Solidaridad con Cuba: tarea de grandes esfuerzos y diversas contingencias

Por Jorge Álvarez

Imagen tomada de canalcaribe.icrt.cu

“Miente, miente, que de la mentira algo queda”. Esta antigua frase, anónima hasta ahora, ha sido atribuida a distintos personajes históricos, pasando por Goebbels y Voltaire, aunque probablemente su autor haya sido Medio de Larisa, amigo de Alejandro Magno. El caso es que devela una artimaña usada con exagerada frecuencia por nuestros tradicionales y corruptos gobiernos.

En esa línea campea actualmente la revista Semana, reconocida propagandista de las políticas del gobierno de Iván Duque. El pasado mes de enero denunció un supuesto “Dossier secreto” de la embajada cubana para injerir en los asuntos internos de Colombia a través de las Casas de Solidaridad. Poco importó que esta noticia, falsa por lo demás, pusiera en peligro el accionar legal del Movimiento Colombiano de Solidaridad con Cuba (MCSC) y sobre todo la vida de sus militantes.

MCSC: ¿Qué es y quiénes lo conforman?

Para tener información de primera mano, conversé con Ramón Jaramillo, miembro de la Corporación de Solidaridad con Cuba – Corsolcuba, quien, además, ha estado desde sus inicios al frente de este proyecto solidario.

El compañero Ramón afirma que el sentimiento de solidaridad con Cuba ha estado presente en nuestro país desde el momento mismo de la Revolución, por allá en 1959, y se remozó durante los acontecimientos ocurridos en 1963 con la invasión a Playa Girón por parte de exiliados cubanos radicados en Miami y financiados por la CIA. También “en la década de los años 70 -continúa Ramón-, cuando en el marco de los Juegos Centroamericanos y del Caribe – Medellín 1978, grupos de activistas sociales y universitarios de nuestro país acompañaron la delegación de deportistas cubanos asistentes en el certamen deportivo”. Como dato a resaltar, Cuba se llevó el primer puesto en la tabla de la medallería, con 191 preseas. En ese año el corazón de muchos trepidó de amor por las gimnastas cubanas.

Jaramillo continúa su relato haciendo referencia a la Casa Colombiana de Solidaridad con los Pueblos, existente en nuestro país desde mucho antes. Cada año define a un país diferente para direccionar su solidaridad, y en 1990 se decidió por Cuba como su destinatario. Este hecho, coincidente con una coyuntura internacional de mayor asfixia a Cuba y la caída de la Unión Soviética, motivó en las principales ciudades de Colombia, la creación de variopintos colectivos de solidaridad con el pueblo y la revolución cubana.

Marco histórico

Con la caída del Muro de Berlín en 1989, se desencadenaron una serie de acontecimientos que rápidamente llevaron a la disolución de la Unión Soviética en 1991 y, por lo tanto, a la terminación del fomento de los acuerdos comerciales y de cooperación económica que existían entre los países del Bloque Socialista. Esta situación, a la que se sumó el recrudecimiento del bloqueo gringo, sumergió a Cuba en una grave crisis económica que golpeó profundamente la vida diaria de la población, época conocida como Período Especial.

“Para 1992, la cualificación del movimiento de solidaridad permitió lanzar la campaña “Cuba va”, con el objetivo de “conseguir un barco cargado de…””, cuenta Ramón con cara de alegría. La idea inicial era conseguir papel, leche en polvo, petróleo, etc., aun así, el eje central de la campaña se decantó en conseguir papel, cuadernos y materiales para la educación. En Medellín se usaron las instalaciones del Coliseo Mayor para centralizar toda la logística de la campaña. La tarea fue exitosa y, además, conquistó la sensibilidad de una importante franja de la población.

El día de la recepción de las donaciones se apreciaron escenas conmovedoras, como las de un hombre, acompañado de su hija, que lloraba de la emoción de poder brindar solidaridad a estudiantes cubanos, dejando caer sus lágrimas sobre un cuaderno; o muchos escribiendo mensajes y dedicatorias de hermandad en las primeras páginas de los mismos. Su buen final fue debido a la invitación voz a voz entre las gentes de los barrios, sindicatos y universidades.

“Vale la pena destacar, insiste Ramón, que para ese año las relaciones diplomáticas con Cuba estaban rotas y en Colombia solo había una oficina para asuntos consulares”.

Formalización del MCSC

Cuenta Ramón que, en agosto de 1993, cuando, teniendo como motivación y telón de fondo una de las visitas de Fidel Castro a Cartagena, se realizó en esa ciudad el Primer Encuentro Nacional de la solidaridad con Cuba, con el que se le dio nacimiento al MCSC.

El relato de Jaramillo avanza hasta el 8 de agosto de 1994 para recordar que, con especial apoyo del senador de la UP Manuel Cepeda, el ya formalizado MCSC realizó un acto masivo en el Hotel Tequendama con la presencia de Fidel, quien estaba presente en el país para la posesión del Presidente Samper. Podría decirse que fue el bautizo político del Movimiento de Solidaridad en Colombia. Tristemente, la memorable fecha fue teñida de sangre al día siguiente, con el vil asesinato del compañero Cepeda.

Ramón apunta a tres momentos especiales de la solidaridad con Cuba, los mismos que agitan el activismo y la acción solidaria de los colectivos en todo el mundo:

  • Campaña por el Retorno a Cuba del niño Elián González
  • Campaña por la Libertad de los 5 Héroes Cubanos
  • Levantamiento del criminal Bloqueo económico, comercial y financiero que Estados Unidos sostiene desde hace 60 años contra Cuba.

Este último aspecto ha transversalizado el accionar del Movimiento Internacional durante toda su existencia.

Casas de Solidaridad

“Debe decirse que son los movimientos sindical y universitario clasistas los rieles sobre los que nació y creció el MCSC”, insiste Ramón. Con el pasar de los años, los diversos grupos se han cualificado y decantado en Corporaciones, Fundaciones y Sindicatos de Solidaridad.

En la actualidad hay en el país 14 Casas de Solidaridad con Cuba, establecidas en Barranquilla, Cartagena, Bogotá, Bucaramanga, Medellín, Cali, Palmira, Popayán. Recientemente fueron creados Comités de Solidaridad en Neiva y Pasto.

Jaramillo destaca que la alegría contagiante y la asistencia masiva son los ingredientes principales del Encuentro Nacional que cada año, y de forma ininterrumpida, se lleva a cabo desde la creación del MCSC. El año pasado no fue la excepción pues, a pesar de la pandemia, el Encuentro anual se realizó de manera virtual.

Para finalizar, el compañero deja registrada la posición unánime del MCSC sobre los señalamientos de la Revista Semana, indicando que el accionar del Movimiento es legal y transparente, que los militantes de la solidaridad no se van a amilanar y que, con el apoyo de organizaciones defensoras de derechos humanos, están elaborando una respuesta política y jurídica unificada contra la revista de los Gilinski, para exigirle respeto a la labor solidaria con Cuba, además de la debida rectificación pública sobre los falsos señalamientos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s