La reforma a la salud es urgente

Esa señora es Ministra de Salud porque defiende

los pacientes, otros defienden solo los negocios

con la vida de la gente”.

Gustavo Petro Urrego

Presidente de Colombia

Por Feliz Orlando Giraldo Giraldo

Ilustración: Víctor Camilo Cuartas

El epígrafe es la respuesta del presidente Petro a lo expresado por el expresidente César Gaviria Trujillo sobre la Ministra de Salud, Carolina Corcho: “No entiendo bien por qué esa señora es Ministra de Salud, si ha sido la principal interferencia que ha habido para poder hacer un trato… y se metió a desconocer a todo el mundo, a desconocer también a las asociaciones de médicos”. Es una expresión no solo de desprecio, sino irrespetuosa para quien no ha tenido palabras de descrédito o disonantes hacia sus feroces contradictores.

Y la Ministra de Salud, Carolina Corcho salió de tan importante y estratégico ministerio. Fue la decisión del presidente Petro este 26 de abril de 2023. Su reemplazo es Guillermo Alfonso Jaramillo. Es un cambio táctico.

El pasado martes 25 de abril de 2023, la Comisión Séptima de la Cámara de Representantes aprobó la ponencia del Proyecto de Reforma a la Salud de 152 artículos, en primer debate, cuyo articulado original se disminuyó a 139. Es decir, se enmendó, de acuerdo a las propuestas de integrantes de la oposición (Partidos Liberal, Conservador y Cambio Radical).

El Proyecto original tenía 18 capítulos y 152 artículos; 15 de ellos fueron eliminados 15 artículos y se incluyeron nueve que no estaban. De la ponencia radicada inicialmente, de 152 artículos, alrededor de 60 fueron modificados, es decir, aproximadamente un 40%; es decir, ha sido una cuasi amputación del Proyecto. ¿Por qué? ¿Qué intereses se impusieron?

Es necesario recordar que el Sistema de Salud vigente fue aprobado mediante la Ley 100 de 1993, bajo la ponencia de Álvaro Uribe Vélez, siendo presidente de la república el liberal César Gaviria Trujillo.

El Ministerio de Salud, con su Proyecto de Reforma a la Salud, busca contar con un Sistema de Salud eficiente, participativo y universal que llegue a todos los rincones de Colombia. Y desarrollará para la población dispersa y más vulnerable un Hospital Itinerante, el cual viajará a las zonas más alejadas con grupos de salud y con el soporte logístico de las Fuerzas Militares, la Policía Nacional y las Patrullas Aéreas.

Los partidos tradicionales y los “nuevos y alternativos”, con la complicidad de los poderosos medios de comunicación han permeado a la población colombiana con mensajes reiterativos que generan miedo ante la Reforma de la Salud a propósito de la estatización del sistema y la eliminación de las EPS se eliminarán. Vale aclarar que dicho proyecto tiene tres ejes fundamentales:

  1. Recuperación del manejo público de los recursos de la salud.
  2. Consolidación de un modelo de Atención Primaria en Salud.
  3. Dignificación laboral del personal de salud

Lo que está en juego es la dignificación de la salud como un derecho vs el inmenso negocio que se tiene de la salud como una vulgar mercancía, manejado por las tristemente célebres EPS. Estas entidades no brindan atención en salud, pero se han enriquecido con nuestros aportes, al recibir del Estado colombiano más de 60 billones de pesos, ganando 6,6 billones de pesos anuales por su administración. Ellas deben a los hospitales más de 23 billones de pesos y practican la integración vertical, es decir, contratan ellas mismas la cadena de suministros. O sea, existe inmensa corrupción y malos servicios en salud, lo que ha generado los llamados “paseos de la muerte”. El Proyecto de Reforma a la Salud eliminará la necesidad de que las EPS autoricen los procedimientos ordenados por los médicos en las IPS, estudios de imágenes y citas con médicos especialistas, que hoy se demoran meses y en muchas oportunidades se aprueban cuando el paciente ya ha fallecido.

Pero no es cierto que el proyecto busque la eliminación de las EPS. El Ministerio de Salud dice que en el documento de enmienda “se incorporaron propuestas y aportes de partidos políticos, gremios de la salud, de la academia y de organizaciones de la sociedad civil”.

Veamos más sobre la enmienda aprobada y que se puede leer en la Gaceta del Congreso del 18 de abril de 2023. En su Capítulo III(en el Proyecto era el Capítulo XVI) titulado Gestoras de Salud y Vida, en su Artículo 49dice:

Transformación de las Entidades Promotoras de Salud (EPS). Las Entidades Promotoras de Salud (EPS) que actualmente se encuentran operando en el Sistema General de Seguridad Social en Salud, continuarán haciéndolo hasta por dos (2) años, siempre que cumplan las condiciones de permanencia que se les aplica.

Es muy claro: no desaparecerán las EPS como han desinformado constantemente los opositores de la Reforma a la Salud. Es un cambio de nombre.

En su Parágrafo 1, afirma:

La transformación de las actuales Entidades Promotoras de Salud EPS en Entidades Gestoras de Salud no implica su liquidación sino un proceso de disolución.

Todas las Entidades Promotoras de Salud tendrán plazo máximo de dos (2) años para cumplir con la disposición de prohibición de integración vertical en la mediana y alta complejidad.

El presente artículo se modifica teniendo en cuenta las proposiciones de los diferentes partidos, las mesas técnicas adelantadas por el Ministerio de Salud con las diferentes carteras, organizaciones profesionales y científicas y de los insumos recogidos en las audiencias públicas celebradas para escuchar a la ciudadanía.

Lo anterior, desmiente una vez más, los comentarios mal intencionados de los opositores políticos y económicos. La Ministra Carolina Corcho hizo más de 300 reuniones para socializar pedagógicamente el Proyecto de Reforma a la Salud desde su posesión hasta el último día en su cargo e incorporó una buena parte de las propuestas de los partidos de la coalición, aún en contra de sus principios.

Y por eso creemos que el presidente Petro se equivocó al prescindir de Carolina Corcho como Ministra de Salud, quien ha sido coherente en todo momento, la más audaz figura política que supo darle claridad a un Proyecto de Reforma a la Salud que, por obvias razones, iba a molestar a la retrógrada clase política. Pues esta clase tiene una mentalidad antipatriótica, opuesta a un cambio real en la atención de la salud para el pueblo colombiano. De esta manera, el presidente parece darle la razón a quienes identificaron en la Ministra Corcho el mayor obstáculo para sus intereses, en la medida en que defendía sin ambages una política pública que asumiría finalmente a la salud como un derecho de todos y todas las colombianas y no un negocio para los poderosos grupos económicos dueños de las EPS.

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