Una estrategia para ahogar la revolución cubana
Por Jorge Álvarez
¡Ah! Me quejo porque la sed
No es una caprichosa molestia
Así se le niega agua a la bestia
Para sus impulsos domarle.

Caricatura: Osval
Verso de la obra teatral, escrita por Edison Zuluaga, La Redención de los Bananos, que da cuenta de una de las estrategias de guerra más antiguas de la humanidad, acorralar al contrincante. Y eso es precisamente lo que ha pretendido desde hace más de 60 años el imperio norteamericano con el genocida bloqueo impuesto contra el pueblo cubano. Y es genocida porque cercena los propósitos de construcción de progreso y bienestar, en la vía de satisfacer las necesidades básicas para toda la población.
A los gobiernos norteamericanos les duele en lo más profundo de su ser que, durante tantos años, la estrategia de bloqueo no haya logrado desmoronar la dignidad de ese pueblo valiente. Así las cosas, y a pesar del fracaso que ello ha significado, continúan con tal atrocidad, violando incluso, de forma reiterativa, su propia normatividad en materia de Derechos Humanos y del Derecho Internacional Humanitario, de los cuales se colige la protección y no agresión contra la población civil; aunque dicho Derecho se concibe preferencialmente en lo referente a las guerras, es más detestable el comportamiento mezquino y asesino de los gringos, pues no respetan a Cuba, una nación que no está en guerra con nadie.
Tal agresión se puede entender, incluso, en el marco de la misma estrategia anti insurgente, usada a través de la Operación Cóndor en la década de 1960, o con la puesta en práctica de los Documentos Santa Fe, que desde principios de la década de los 80 fueron aplicados en América Latina, cuyo eje fundamental era “quitarles el agua a los peces”, o sea, afectar lo más gravemente posible a las poblaciones, para obligar a los líderes a salir a flote, o simplemente dejarlos solos, y así poderlos eliminar más fácilmente. Todo esto se recoge y se complementa con lo que en la actualidad se conoce como Golpe Blando, y como punta de lanza es usada la USAID, agencia norteamericana que aporta abundantes recursos a los mal llamados activistas sociales, para promover acciones que provocan inestabilidad política.
Luego de la segunda guerra mundial, los Estados Unidos se erigieron como amos y señores, y los europeos en sus fieles peones, de primera clase, pero peones, al fin y al cabo. Como tal, ejecutores de las órdenes de Washington.
El caso más reciente es la decisión tomada el pasado 13 de junio, por parte del Parlamento Europeo, de “condenar las violaciones y abusos sistemáticos de los derechos humanos en Cuba y pedir sanciones de la UE empezando por el presidente Diaz Canel”.
Aunque se excusan en reclamar respeto por los derechos humanos en La Isla, es sabido que su propósito es promover la inestabilidad política al interior del país. La respuesta digna de los cubanos se oficializó el pasado 12 de julio, en Declaración de la Comisión de Relaciones Internacionales de la Asamblea Nacional del Poder Popular (ANPP), por medio de la cual Cuba rechazó «enérgicamente» dicha resolución, enfatizando que el Parlamento Europeo «carece de autoridad moral, política y jurídica para juzgar a Cuba» y que el texto, además de mostrar «un alto contenido injerencista», también «difama la realidad cubana».
La historia de la humanidad es la historia de la lucha de clases, y por eso el imperio intentará, por todos los medios posibles, impedir que un país como Cuba se convierta en ejemplo de construcción de una sociedad justa y equitativa; si para ello debe recurrir al genocidio, lo hará. Además, al impedir que naciones como la cubana se conviertan en referentes de progreso, mantendrá sobre sí el foco de atracción para que millones de personas sigan buscando el mal llamado “sueño americano”.
Pelando el cobre
Recientemente, el artista argentino Fito Páez expresó unos comentarios sobre la realidad del bloqueo norteamericano, que descalifican el proceso de construcción de una nueva sociedad en Cuba. Con ello demostró que es un excelente exponente del rock en español, pero con una profunda ignorancia sobre los acontecimientos políticos de nuestra América Latina, especialmente sobre la Mayor de las Antillas: “Ya pasaron 64 años caballeros, ya está, ya se terminó. Basta de echarle la culpa al bloqueo norteamericano… hay que buscar otras formas… más inteligentes para que no siga muriendo gente … de hambre, ni en el mar ni de ninguna manera. Entonces, hay sistemas que fracasan, y no mucho más”. Estas fueron sus palabras. La respuesta de intelectuales y analistas políticos no se hizo esperar, como la de Atilio Borón, quien lo invitó a reflexionar e investigar sobre el asunto y a no ser tan irresponsable con lo que dice.
Sobre el bloqueo
Tomo prestadas algunas palabras de Frei Betto, publicadas el pasado 9 de julio en https://www.resumenlatinoamericano.org :
Con poco más de 11 millones de habitantes, la economía del único país socialista de la historia de Occidente depende de la exportación de níquel… la producción de puros … y ron; el envío de profesores y médicos al extranjero; y el turismo, ahora debilitado por las nuevas medidas de bloqueo.
Aunque el gobierno proporciona una cesta mensual de alimentos a todas las familias, la escasez actual es más grave que en el Periodo Especial (1990-1995), cuando se derrumbó la Unión Soviética, de cuya prosperidad se beneficiaba Cuba.
De acuerdo con el Ministro de la Industria Alimentaria, Manuel Santiago Sobrino Martínez, en la actualidad, Cuba importa el 80% de los alimentos que consume, lo que representa un gasto de más de 4.000 millones de dólares anuales.
La viceministra del ramo, Midalys Naranjo, explicó que aunque Cuba es un país rodeado de mar, sus aguas no producen suficiente pescado para la demanda de la población. Entre 1976 y 1990, el país contaba con una flota pesquera que faenaba en aguas internacionales y suministraba buena parte del pescado que se consumía en el país. Desde 1992, debido al bloqueo, han tenido que retirarse gradualmente de las aguas internacionales, lo que ha afectado a la disponibilidad de alimentos en Cuba.
Otro ejemplo de los efectos del bloqueo son las piezas de repuesto, según Jesús Lorenzo Rodríguez Mendoza, director de investigación de la industria alimentaria: “Tenemos cuatro fábricas, teníamos financiación disponible, pagamos a los proveedores de piezas de repuesto y los bancos donde trabajan no aceptaron nuestro pago. Tenemos que buscar otras alternativas”.
Cuba construye nuevas formas para superar los efectos del bloqueo
Ahora el gobierno fomenta la apertura de micro, pequeñas y medianas empresas de carácter privado. Ya hay 844, de las cuales 144 son panaderías y pastelerías; 194 se dedican a la producción de embutidos; 188 elaboran conservas; y 92, productos lácteos.
Según el Ministro Sobrino Martínez, en agricultura se han instalado más de 350 microindustrias. Desde 2022 se han producido cambios en el comercio de productos agropecuarios y se trabaja en la informatización del sector.
El pueblo cubano solo tiene una salida, la de seguir construyendo nueva sociedad, pues la que le ofrecen los yankis es una trampa mortal, como nos dice Silvio Rodríguez en El Necio:
“ Dicen que me arrastraran por sobre rocas
Cuando la revolución se venga abajo
Que machacarán mis manos y mi boca
Que me arrancarán los ojos y el badajo”
