Millicon roba a sus anchas y sin control del Estado

Por Gonzalo Álvarez Henao

Imagen tomada de shutterstock

La tesis de que el pensamiento condicionado impuesto por los manipuladores de la opinión pública no les permite a los ciudadanos tener un pensamiento propio, discernir qué se esconde detrás de cada declaración de los politiqueros y funcionarios corruptos, aunque sí      aceptar de manera pasiva los desmanes cometidos por las castas dominantes, parece estar confirmada en Colombia. En el Movimiento Cívico y en Unigeep (Unión Sindical Grupo Empresarial EPM), por ejemplo, siempre nos hemos preguntado: ¿Qué pasa con los colombianos que no actúan frente a casos de corrupción tan evidentes como los protagonizados por los estafadores de la multinacional Millicom, quienes utilizando millonarios pagos de sobornos han comprado el silencio y la inacción de los mal llamados organismos de control, de la gran prensa y de los llamados analistas políticos y económicos?

Es una realidad que la matriz mediática impuesta por los corruptos y mafiosos, que son quienes controlan en cierta medida la información, lleve a buena parte del pueblo a aceptar como normal la violencia, el narcotráfico y la corrupción. Pero que personas que se reclaman de izquierda, demócratas o progresistas y defensores del patrimonio público, guarden silencio frente al despojo del patrimonio, no resulta comprensible.

Observen amigos lectores como el pueblo de Medellín, a lo largo de más de 60 años, construyó una potente área de las comunicaciones representada por UNE EPM Telecomunicaciones S.A. y sus empresas asociadas, pero en el 2014 la multinacional de mala conducta –Millicom-, con antecedentes de participar en golpes blandos en la región mediante el pago de millonarios sobornos, consiguió hacerse del control de la empresa sin ser socia de ella.

Millicom, con el conglomerado de las telecomunicaciones de propiedad del municipio de Medellín en su poder, lo primero que hizo fue destruir la marca UNE para fortalecer su marca Tigo. En el 2017, por ejemplo, en la primera alcaldía de Federico Gutiérrez Zuluaga, le transfirió a American Tower, con sede en Estados Unidos, y de la que es el principal socio, 1 200 torres de telefonía, al parecer de manera gratuita. Redondo negocio que le permitió ganar por partida doble, pues se hizo dueña de las torres sin pagarlas y comenzó a cobrarnos arriendo por su uso. Esto lo saben los mal llamados organismos de control y falsos defensores del patrimonio público, pero no dicen nada.

En la segunda alcaldía de Federico Gutiérrez Zuluaga, uno de los más radicales opositores al presidente Petro, se repite tristemente la historia. El 19 de enero de 2024, fingiendo haber convocado y realizado una asamblea de socios de UNE EPM Telecomunicaciones S.A., la junta directiva de la empresa acordó  entregar de manera gratuita 1.132 activos que le quedaban, valorados en 76 millones de dólares, y los presentó como una venta a la empresa de papel denominada Towernex Colombia SAS, constituida por la multinacional Millicom y sus socios corruptos en Colombia el 23 de noviembre de 2023, con un capital social de dos millones de pesos.

Cuando decimos que de manera gratuita es porque una empresa constituida con dos millones de pesos (Towernex), sin desarrollar ninguna actividad y recientemente fundada, no estaba en condiciones de comprar activos por 76 millones de dólares. Por estos hechos hemos denunciado penalmente al gerente de Empresas Públicas de Medellín y al delincuente internacional, Marcelo Cataldo Franco, que la Fiscalía dejó escapar del país. 

Aparte de lo anterior, la multinacional Millicom también se apoderó del cable submarino y de la fibra óptica de propiedad de UNE EPM. Tenemos noticias de que el cable submarino y la fibra óptica se los entregó a Movistar para que le permitiera participar como socio con el cadáver de Colombia Móvil en la subasta de las 5G, y que los 15 millones de clientes, que también se los robó porque los servicios no se prestan a nombre de UNE o Colombia Móvil, sino de Tigo, también los está negociando con Movistar.

La multinacional Millicom no solo nos despojó de todos los activos que teníamos en el sector de las telecomunicaciones, sino que nos va a dejar endeudados por toda la vida, habida cuenta que UNE EPM en el 2014 tenía un patrimonio, registrado en libros, de 4.5 billones de pesos. La Contraloría de Medellín, que también ha actuado en complicidad con los estafadores de Millicom, lo estimaba para la misma fecha en tres billones de pesos, pero en el balance entregado al 31 de diciembre de 2023, ese patrimonio se redujo a 358 mil millones de pesos; las pérdidas acumuladas se estiman en 2.4 billones de pesos y la deuda en 10 billones de pesos.

A la DIAN, tan activa para perseguir a los pequeños evasores de impuestos, le dijimos que los malhechores de Millicom estaban manejando tres contabilidades: una para reportar las pérdidas ficticias; otra para manejar las utilidades, y una más para manejar los dineros enviados al exterior. Pero hasta el momento no han mostrado voluntad para investigar el asunto.

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