¿Qué es el “Requerimiento” de ayer y hoy?


Trump representado como un emperador en un festival de Viareggio, en Italia – Escultor Fabrizio Galli. Foto: Tomada de cuatro.com

“…Que esta mitad el globo pertenece a quien Dios

hizo nacer en su suelo, y no a los tránsfugas trasatlánticos,

que por escapar de los golpes de la tiranía vienen a establecerla

sobre nuestras ruinas”.

Simón Bolívar Palacios

1783-1830

Santa Fe de Bogotá, enero 13 de1815

Por Félix Orlando Giraldo Giraldo

Lo que se percibe a nivel geopolítico internacional es predecible. Y es necesario retrotraer la memoria para entender los hechos políticos, económicos y militares del pasado y así comprender lo que hace un imperio como el estadounidense hoy, pleno siglo XXI.

España, potencia colonial hace 500 años, realizaba un rito con sus enviados a la bella y mágica América: conquistadores, sacerdotes, escribanos, traductores, caballos, perros (mastines), espadas, tambores, biblias y así, tomar “posesión” de nuestras tierras. Dicho impuesto rito se llamó Requerimiento”. Leamos cómo era:

1) Nuestra religión cristiana es la verdadera. Hay un solo Dios para todos, amo y señor de la tierra. Ustedes deben reconocerlo como el único verdadero.

2) Dios en un despliegue de sabiduría y amor ha nombrado al Papa como su representante en la tierra. Ustedes deben aceptarlo.

3) Más tarde, el Papa, en otro despliegue de sabiduría y amor, ha declarado al Rey de Castilla como el nuevo amo y señor de este territorio y sus gentes. Deben aceptarlo.

4) Nosotros, los Conquistadores, hemos sido comisionados por el Rey para informarles y hacer efectiva la nueva situación en la que, a partir de ahora, sus tierras pasan a ser nuestras y ustedes nos obedecerán y servirán.

5) Sí aceptan, los trataremos como a nuestros hijitos, les enseñaremos la verdadera religión, la verdadera cultura, el verdadero idioma y el mejor camino para su futuro.

6) Sí no aceptan o sí se resisten, será inútil, porque entonces ustedes deben estar guiados por el demonio, de modo que les haremos la guerra, esclavizaremos sus mujeres e hijos, borraremos su descendencia y rociaremos con sal estas tierras para que no produzcan nuevos frutos jamás. Porque Dios, la Religión, el Papa y el Rey deben ser obedecidos”. (Tomado de: HERRERA Torres, Juvenal. Bolívar, el Ejército y la Democracia. Ediciones Convivencia, 2008. Medellín, p.p. 16-17).

El presidente de Estados Unidos de Norteamérica, Donald Trump, se posesionó el 20 de enero de 2025 y ha dado a conocer, mediante múltiples “órdenes ejecutivas” -varias de ellas suspendidas por jueces federales- en las que, como emperador al estilo del monarca español, amenaza e intimida al mundo. Ha emitido, creo yo, otro “Requerimiento”, en este caso, de corte imperialista.

Trump, como presidente por segunda vez de un imperio en decadencia, pretende imponer, como el imperio romano, el dogma “por encima del imperio no existen reinos”. Cree firmemente que logrará llevar su eslogan“Make America Great Again”, MAGA, a través de su diplomacia o, sí es necesario, el uso de la fuerza militar.

Cuando Trump habla de lo que hará, no actúa como un “loco”, según creen muchos. Él representa a una poderosa élite no solo muy adinerada (los todopoderosos dueños de las empresas líderes en tecnología), sino racista, misógina, antiinmigrante, religiosa radical. Trump reivindica abiertamente la Doctrina Monroe, el Destino Manifiesto,que es otra síntesis de un “Requerimiento” tipo siglo XXI: apoderarse de la isla más grande del mundo, Groenlandia (que hoy pertenece a Dinamarca); apropiarse del Canal de Panamá; convertir a Canadá en un estado más de la Unión, cambiar el nombre del Golfo de México por Golfo de América (para Estados Unidos de Norteamérica, América solo es Norteamérica); intervenir en países que tienen grupos narcotraficantes al llamarlos terroristas; robarse, como matón que es, a Gaza, desplazando forzosamente a casi 2 millones de seres humanos -considerados animales por los sionistas- para construir inmensos y lujosos planes inmobiliarios.

El cronista español Martín de Enciso relata que “después de consultar con sus comunidades del valle del río Sinú”, norte de la actual Colombia, dos jefes indígenas respondieron así:

“1) Respecto a que hay un solo Dios, señor de cielos, tierras y hombres, eso está bien.

“2) Respecto al Papa como dueño del universo en lugar de Dios, y a que el Papa le regaló nuestra tierra a su Rey.

  1. El Papa tuvo que haber estado borracho cuando lo hizo, ya que solo un borracho puede regalarles a otros lo que no le pertenece.
  2. Su Rey tiene que ser loco, porque está demandando lo que pertenece a otros.

“3) Sí quieren nuestra tierra, vengan por ella, que nosotros los ensartaremos en unos palos largos que ya tenemos preparados para ello”. (En: FLÓREZ, Raúl. Contra Europa. Calarcá, Quindío, 1999, p. 98).

En el pasado hubo resistencia de la población indígena y se generaron movimientos como el dirigido por La Gaitana en el departamento del Huila; la Insurrección de los Comuneros de 1781 con José Antonio Galán, y, claro, de emancipación de las colonias españolas en América Hispana con hombres y mujeres como Simón Bolívar Palacios, Antonio José de Sucre, José María Córdova, José de San Martín, Francisco Morazán, Manuelita Sáenz, Juana Azurduy (Bolivia), María Concepción Loperena (Valle de Upar), Simona Duque (Colombia).

Bolívar fue el estratega político y militar que con su pensamiento y acción logró la derrota del imperio español, y afirmó:

“…Que esta mitad del mundo pertenece a quien Dios hizo nacer en su suelo”.

Y hoy, muchos países no toleran ninguna injerencia de Estados Unidos en su soberanía ni asuntos internos, como Cuba, Nicaragua, Venezuela, México, Colombia. Con las amenazas de Mr. Trump, “nuevo emperador planetario”, ya se levantan nuevos polos de poder, que no permitirán que el gobierno gringo se apodere de nuestras fabulosas, exóticas y estratégicas tierras, donde yacen nuestros bienes comunes: agua, bosques, selvas, minerales, tierras raras, es decir, vida.

El “Requerimiento” español fue derrotado. Y el “Requerimiento” gringo también lo será, porque los pueblos no somos brutos, pero sí animales humanos inteligentes, creativos, solidarios, tiernos y convencidos de que somos los legítimos dueños de nuestras tierras, que ellos, los fascistas, encabezados por Estados Unidos de Norteamérica y Europa, llamados eufemísticamente “Civilización Occidental”, dicen comprarlas por migajas.

Mr. Trump vocifera que su gobierno ha sido designado -lo expresó en su discurso de posesión- por un Dios blanco, léase Destino Manifiesto,porque son superiores en todo a los pueblos no anglosajones, para “dirigir” al mundo según sus infalibles conductas políticas, económicas, culturales, religiosas y militares. Pero no acepta que el mundo actual ya no se somete a sus inhumanos planes imperiales, porque se debe tener presente uno de los principios del gobierno gringo:“Estados Unidos no tiene amigos sino intereses”.

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