A propósito de los 35 años del fallecimiento de Estanislao Zuleta: un pensador desde el conflicto

Por Juan Pablo Pérez Mesa

Ilustración: Sebastián Godoy, cortesía del CEEZ.

En el transcurso de las últimas décadas, en nuestro país han surgido distintas figuras importantes que han marcado la historia. Indudablemente, una de esas figuras más destacadas fue el pensador colombiano Estanislao Zuleta Velásquez, nacido en Medellín el 3 de febrero del año 1935. Este filósofo creció en el entorno de una familia de intelectuales: su padre, Estanislao Zuleta Ferrer fue un gran representante de la filosofía antioqueña, trabajó para la Revista Claridad de Medellín y, coincidencialmente, falleció el 24 de junio de 1935 en el mismo accidente en el que perdió la vida el famoso cantante de tango argentino Carlos Gardel. Por otra parte, el joven Estanislao fue discípulo del “Brujo de Otraparte”, el reconocido filósofo antioqueño Fernando González.

Zuleta cursó sus primeros años de bachillerato en el Colegio Católico de la Universidad Pontificia Bolivariana, al llegar a noveno grado y por su propio impulso de pensar libremente, abandonó sus estudios argumentando que el colegio le dejaba mucha tarea y no dejaba tiempo para pensar, una suerte de crítica a la educación bancaria que no permite la verdadera emancipación del sujeto. Durante los años siguientes, el rebelde Estanislao tomó el camino autodidacta, formándose en diversos temas como la filosofía, la literatura, la historia, el arte, la economía. Fundamentalmente existieron dos vertientes ideológicas que guiaron su camino como intelectual: el psicoanálisis y el marxismo.

En este sentido, el pensador colombiano veía su formación como un proyecto para la transformación social y el cultivo del pensamiento crítico. Para Estanislao, los diversos conflictos de las disciplinas sociales y humanas no eran motivo de desprecio sino, más bien, la oportunidad para el diálogo y la construcción del pensamiento. No obstante, Estanislao no se dedicó solo a este tipo de conflictos, también fue siempre muy cercano y activo en los problemas sociales y políticos del país que, para el momento, estaba fuertemente dividido por coyunturas, brechas, desigualdades sociales, corrupción, violencia y narcotráfico.

Por ejemplo, en el año 1953 se unió al PCC (Partido Comunista Colombiano) en medio de la dictadura de Rojas Pinilla, no conforme con algunas prácticas de este grupo, incentivó la creación del Partido Revolucionario Socialista y fundó junto a algunos amigos la Revista Estrategia. En esa misma línea, abrió la Librería La Tertulia, donde fueron las primeras reuniones de dicho grupo, pero este proyecto finalizó por discrepancias entre sus miembros. Sin embargo, fue un punto clave para la identidad y activismo del discípulo de Fernando González.

En efecto, uno de los acontecimientos más importantes del activismo social y político de Estanislao Zuleta fue su vinculación con la ANUC (Asociación Nacional de Usuarios Campesinos). A pesar de que Estanislao no era líder allí, compartía la lucha de los campesinos por la reforma agraria y el mejoramiento de las condiciones laborales de los trabajadores del campo. En este sentido, el intelectual colombiano ayudó a fundamentar ideológicamente la fuerza de esta asociación comprendiendo las grandes desigualdades del país y luchando no solo desde la protesta sino también desde el cambio de mentalidad sobre cómo se distribuía la tierra en Colombia.

En consonancia con lo anterior, dicho activismo agrario influenció fuertemente en uno de los ensayos más importantes que escribió Zuleta, titulado: “La tierra en Colombia”. En este texto, hace una crítica fuerte al latifundismo como fenómeno histórico en el país, realizando un recorrido histórico desde la Colonia hasta su época sobre la forma en cómo se ha distribuido la tierra en Colombia. Se sostiene la tesis de que estas desigualdades sociales y económicas están fundamentadas en la concentración de grandes extensiones de tierra en pocas familias, y de esta forma, es menester criticar y combatir las formas opresivas de las estructuras de poder, pensando en la transformación de esta realidad, aboliendo las políticas que las sustentan y abogando por una nueva reforma agraria que sea integral y garantice mejores condiciones de vida para los campesinos. Se menciona precisamente el activismo de la ANUC como signo de resistencia y voz de los oprimidos.

Por otra parte, un episodio fundamental también en el camino intelectual de Estanislao Zuleta fue su cercana relación con los procesos de paz del expresidente colombiano Belisario Betancur. En los años 80s, el filósofo colombiano fue asesor en temas de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, y se dedicó a dictar varias conferencias sobre este tema, siendo quizá una de las más conocidas “La Democracia y la Paz”, la cual fue dictada en mayo de 1989 en el campamento de Santo Domingo, departamento del Cauca, esta conferencia fue dirigida a un grupo que para entonces estaba en proceso de desmovilización: el M-19. Estanislao se convertiría en consejero presidencial de Belisario Betancur, su aporte desde el pensamiento crítico a las reflexiones sobre la democracia, buscar los motivos que producen la violencia y una alternativa a mejorar el conflicto fue fundamental en el desarrollo de estos procesos de paz. Posteriormente, con la llegada de Virgilio Barco, Zuleta siguió siendo cercano a los procesos de la paz y la democracia, aunque su fallecimiento vino a cortar este compromiso.

Es menester afirmar que Estanislao Zuleta, al ser un intelectual tan integral, fue el perfil para ejercer varios cargos públicos, sus reflexiones sobre las problemáticas del país y alternativas para buscar un mejor desarrollo de los conflictos lo destacaron en cargos tales como: Asesor del Ministerio de Agricultura de Colombia y el Instituto Colombiano de la Reforma Agraria (Incora), siendo colaborador también de la Revista Crisis, en Medellín. A pesar de que Zuleta no cursó oficialmente una carrera profesional, realizó algunas cátedras sobre Derecho, Filosofía y Economía en la Universidad Nacional y la Universidad Libre de Bogotá en 1968. Posteriormente, un año más tarde lo contrató como profesor la Universidad Santiago de Cali, llegando a ser incluso vicerrector de esta universidad e investigador de la Universidad Tecnológica y Pedagógica de Colombia en Tunja. Por último, llegó también a la Universidad de Antioquia de su natal Medellín.

Probablemente, uno de los acontecimientos más importantes de su vida fue cuando recibió por parte de la Universidad del Valle un doctorado Honoris Causa en Psicología en el año 1980. En dicha ceremonia proclamó uno de los discursos más destacados de su vida y del pensamiento contemporáneo colombiano: Elogio a la dificultad.

Finalmente, Estanislao Zuleta falleció en la ciudad de Cali el 17 de febrero de 1990. Es preciso afirmar que sintetizar en un solo artículo la vida de este filósofo tan parecido a los antiguos griegos, sería una tarea de gran empresa, pero con este recorrido histórico de su vida, obra y acontecimientos más relevantes, podemos ser impulsados y motivados por este autor a pensar críticamente la realidad de nuestro país y a “luchar por alcanzar una altísima existencia”.

Deja un comentario