Consumo Consciente con Ecosiente

Por Carlos Gustavo Rengifo Arias

Mafe Rendon y sus productos a base de plantas medicinales. Fotos: cortesía Ecosiente.

“Hierba”, “Moño”, “Ganja” o “Porro”, entre otros, son unos de los tantos nombres populares que ha recibido la marihuana, cuyo nombre científico es Cannabis Sativa, la cual ha sido usada por la humanidad desde tiempos inmemoriales, en rituales y como medicina. Respecto a ello, se descubrió la evidencia más antigua sobre el consumo de Cannabis en tumbas antiguas, en vestigios de tiestos cargados en artefactos de madera de 2.500 años de antigüedad, enterrados junto a las personas que vivían en la Ruta de la Seda en China, según un artículo de investigación publicado en el 2019 en la revista Science Advances.

Popularizada por la contracultura Hippie desde los 60´s, hoy en día ya es reconocida, más allá de su uso psicoactivo, por sus beneficios en la salud y en el tratamiento de enfermedades tan graves como el cáncer. María Fernanda Rendón Marín (Mafe) y su propuesta de Ecosiente, son una apuesta por rescatar los importantes usos terapéuticos de las plantas, en particular, los del Cannabis.

El cannabis como medicina

El primer acercamiento de Mafe con el Cannabis fue, como muchas otras personas, de manera recreativa, y, según ella, poco consciente. No pensaba que, tiempo después, se convertiría en una fuente de conexión profunda con la naturaleza, fuente de ingresos y, sobre todo, como medicina.

Ecosiente, el emprendimiento que fundó, nació hace unos 4 años en medio de la pandemia y cuando Mafe se quedó desempleada. Afirma que “el Cannabis llegó en ese momento de mi vida y llegué a comprender sus beneficios y usos terapéuticos y me pareció encontrar allí un plus y algo muy interesante”. Pero pronto su preocupación por no tener empleo daría paso a asuntos más vitales. “Luego – comenta Mafe – mi perro comenzó a sufrir de ansiedad y le suministré Cannabis, y me pareció muy bueno también para las mascotas”. De esta manera, Mafe comenzó a producir, primero, pomadas y luego aceite con CBD (uno de los tantos componentes del Cannabis). Un año después, un suceso transcendental la afectaría a ella y a su familia: “Mi hermano -cuenta Mafe- desarrolló un cáncer de colon y empecé a descubrir que el CBD es muy bueno para el tratamiento de esta enfermedad. Él empezó a tomarlo y a ver los beneficios”. Todo lo anterior motivó a Mafe a seguir elaborando productos a base de Cannabisy otras plantas, y a ayudar a las personas a tratar distintas enfermedades de una manera más natural. Para Mafe, Ecosiente significa “el sentir, pero con la naturaleza, es decir, el “eco” nos conecta, el eco es naturaleza”.

Plantas, salud y educación

Mafe está produciendo, de manera artesanal, varios productos a base de plantas medicinales. Entre ellos está la pomada a base de Coca, Caléndula, Cannabis, Romero y Vitamina D, para el tratamiento de dolores articulares, humectación, cicatrización y recuperación de tejidos; el Alcohol de Eucalipto, Cannabis, Coca, Romero, Lavanda y Aceite de aguacate, que sirve para varios dolores, como los de las migrañas, los cólicos menstruales, bajar la fiebre, relajar espasmos y despejar las vías respiratorias. Pero el producto de más importancia para Mafe, según ella, es el aceite de CBD, que “es muy bueno para la ansiedad, los dolores crónicos, tiene usos paliativos, ideal para personas con Parkinson y Alzheimer, porque ayuda a relajar el sistema nervioso, y para aquellos que sufren de insomnio”. Finalmente, el producto más reciente es el bálsamo de labios hecho a base de Cannabis, Caléndula, Aceite de coco, Manteca de cacao y Vitamina E, para hidratar y recuperar los labios.

Mafe no se limita a hacer productos como una fuente de ingresos, sino también a divulgar los importantes beneficios para la salud humana y no humana del uso del Cannabis y otras plantas medicinales. Para ello ha establecido todo un plan de educación y divulgación del uso de las mismas, con el apoyo de otras apuestas ambientales y agroecológicas, como “Los Amigos del Bosque Andino”, “Montekistan” y “Metamorfosis”. Con el primero ha promovido la “Ruta Cannabica Ecosiente”, “una ruta – señala Mafe – de conexión cuerpo y mente, y es una estrategia para conectarse con los beneficios medicinales del Cannabis. Eso quiere decir conocer cómo funciona el Cannabis en el cerebro, por qué es medicinal, por qué sirve para la creatividad, cómo nos puede servir para tratar un dolor muscular, manejar la ansiedad, entre otros”.

Por otra parte, con “Montekistan”, una apuesta agroalimentaria, agroecológica y de comercio justo, ha realizado el “Workshop de Autocultivo de Cannabis Medicinal”, dirigido a personas que desean conocer las bases del cultivo de Cannabis medicinal para producir su propia medicina en casa; y con “Metamorfosis”, que es un emprendimiento de cosmética natural, se ha unido “para sacar un producto de bienestar para el ciclo de la mujer, para el tratamiento de menstruaciones dolorosas”. Con otros emprendedores también se ha juntado para producir una vela a base de Cannabis para hacer masajes. Finalmente, con “encaminadas.col”, una organización de mujeres sanando con la naturaleza, realizaron en el pasado mes de febrero un taller de herbolaria, con el lema de “ser mujeres medicina, para sanar nuestro cuerpo y alma con el poder que tienen las plantas”.

En la foto: Workshop de autocultivo de Cannabis medicinal

Las anteriores apuestas son una estrategia integral para conocer los usos medicinales de las plantas, en particular los del Cannabis, para estimular el autocultivo y su uso terapéutico en el tratamiento de muchas enfermedades y dolencias, y un ejercicio por disminuir la estigmatización sobre esta planta ancestral.

Respecto a esto último, Mafe reconoce que el mayor uso que se le ha dado a esta planta es el recreativo, pero se pregunta “¿Saben las personas cuáles son las consecuencias de apoyar el microtráfico? ¿Cómo se cultivan esas plantas para esa práctica? Creo que no se trata simplemente de fumar por fumar, sino de motivar el uso consciente del Cannabis, y esto parte de reconocer que es una planta medicinal”. Y continúa señalando que “ha existido, durante muchos años, una estigmatización con la planta, porque siempre han pensado que por el Cannabis se empieza para llegar a otras drogas, o que todas las personas que lo consumen son vagos y delincuentes, y se trata de romper esas ideas, de promover el autocultivo y desestimular el microtráfico e incentivar el cannabis desde su parte medicinal”.

Mafe reconoce que la estigmatización sobre esta planta viene disminuyendo, en parte gracias a la ciencia, la cual hace unas cuantas décadas descubrió la existencia, en el cuerpo humano, del Sistema Endocannabinoide, un conjunto de receptores y sustancias que se encuentran en el sistema nervioso central y periférico y que se conectan con los componentes de la planta. Eso ha ayudado a comprender los beneficios del uso de esta planta.

Testimonios de los usuarios de Cannabis medicinal

Consuelo Arias, mi madre, desarrolló un complejo cuadro médico después del contagio del Covid-19, que hizo emerger una Esclerodermia Sistémica (una enfermedad crónica que provoca que la piel y los órganos internos se endurezcan), combinado con problemas de Tiroides, Fibrosis Quística y Síndrome de Raynaud (que causa sensación de adormecimiento y frío en algunas zonas del cuerpo, como los dedos de las manos y de los pies). Eso le generó, como ella misma lo afirma, mucho dolor en las articulaciones. “Me mantenía muy inflamada, con insomnio y depresión, pero el uso del aceite de CBD ayudó a disminuir el dolor, la inflamación, y me permitió dormir bien y mantener un mejor estado de ánimo”.

Por otra parte, Ximena Campillo, estudiante universitaria, hace unos dos años fue diagnosticada con ansiedad, por lo que comenzó a tomar medicamento de control. Pero este le estaba generando efectos secundarios, por lo que decidió buscar alternativas a la medicina occidental. En una feria de emprendimiento conoció a Mafe y su propuesta de Ecosiente, comenzó a consumir el aceite de CBD, y, como lo afirma ella misma “me ayudó a dormir mejor, a dejar de tomar los medicamentos. Y aunque al comienzo consumía las gotas de CBD de manera muy frecuente, ya al sentir una mejoría, solo las consumo en momentos de crisis o de presión académica, y me ha beneficiado mí salud mental, pues me ha ayudado a relajarme, a sentir calma y mejorar la concentración”.

Mafe espera seguir aprendiendo mucho más del Cannabis y de su uso combinado con otras plantas, asistiendo a diplomados y demás, brindando talleres y asesorías de autocultivo, promoviendo el uso de estas medicinas alternativas y una relación más cercana con la naturaleza. “Autocultivar –dice- nos genera una conexión con la naturaleza, es hermoso ver, sentir y conectarse con una planta, y después de cultivar, ver las propiedades o los beneficios que puedes obtener a través de esta y otras plantas”.

Pueden encontrar a Ecosiente en Instagram como @ecosientee

Taller de herbolaria “Mujeres medicina” con “Encaminadas”

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