Noticias de nuestra América

Información para el hoy de nuestros pueblos

Ante la ofensiva imperialista, Venezuela profundiza su organización, a través de Tanques de Pensamiento Comunal que están llamados a desmontar las narrativas de EEUU. Esta iniciativa Invita a posicionar el método Calle, medio, redes, paredes y radio bemba para democratizar la comunicación y vencer el cerco de los algoritmos y desmontar el cinismo de Estados Unidos, que no cesa en sus ataques contra Venezuela.

La idea es que en cada comuna y circuito comunal exista un Tanque de Pensamiento, que pueda aglutinar a todas las organizaciones que hacen vida en el territorio. A sabiendas de que Estados Unidos es el imperio de las drogas, los tanques de pensamientos son una estrategia defensiva frente a la acusación de que el gobierno de Venezuela es realmente un cartel del narcotráfico. Por eso se pretende, en primer lugar, lograr que los TPC sirvan de escudo contra la desinformación, para desmontar las narrativas de los Estados Unidos, identificando por dónde viene; en segundo lugar, como advierte el gobierno Bolivariano, “servir como una espada para el arraigo territorial, para construir y posicionar nuestra narrativa”. Es, a su vez, un seguro para avanzar y lograr que la comunicación se genere desde el arraigo cultural y se proyecte en lucha permanente contra la guerra cognitiva que implementa, los EE.UU. de Norteamérica.

Además, el presidente Nicolás Maduro, destacó en el lanzamiento de esta estrategia, la importancia de sistematizar los contenidos para contar con argumentos que permitan dar la batalla en el ámbito de la comunicación.

Conviene que los pueblos de Nuestra América asuman como propio este esfuerzo del gobierno y el pueblo venezolano, que le demos la importancia debida para avanzar en procesos de sistematización de contenidos, dar el salto digital en la comunicación popular y alternativa para romper el cerco mediático impuesto por los algoritmos. Esto, en el entendido de que la comunicación es de todos y para todo el pueblo.

Venezuela y Colombia revisan venta de Monómeros

Es importante reconocer y rescatar el proceso de unidad e integración que se viene dando desde los gobiernos y los pueblos de Venezuela y Colombia, en particular frente a temas de energía, gas y petróleo.

En este sentido se debe reconocer el avance en la venta de Monómeros, filial de Pequiven (empresa de los venezolanos), que funciona desde Barranquilla (Colombia) y que es fundamental en uno de los objetivos claves del presidente Petro en su programa de gobierno: la reforma agraria.

La disponibilidad del gobierno venezolano y la clara definición del gobierno colombiano de abaratar los costos de producción de alimentos (fertilizantes) son pasos fundamentales para garantizar soberanía alimentaria y para ganar en confianza y apoyo solidario.

El ministro de minas y energía de Colombia, Edwin Palma, recientemente visitó las instalaciones de la compañía y dijo que encontró “una empresa vital y en funcionamiento, con un gran potencial, respaldada por un equipo de trabajadores y un sindicato comprometido con su sostenibilidad, y totalmente de acuerdo con que la adquiera el gobierno colombiano”.

Por otra parte, es importante recordar que las autoridades de ambos países suscribieron, en marzo de 2024, un acuerdo de cooperación energética, específicamente en el área de suministro de gas desde Venezuela a Colombia, a través del gasoducto binacional Antonio Ricaurte.

Igualmente, el presidente Nicolás Maduro, anunció la activación de la Zona Binacional 1, integrada por Zulia y Táchira, que tiene que ver con la movilidad, conexión, transporte y comercio con el vecino país.

¿Qué novedades hay sobre los cultivos transgénicos en Cuba?

Maíz transgénico obtenido en el CIGB, con un potencial productivo de nueve toneladas por hectárea. 

Las proyecciones inmediatas contemplan alcanzar, en 2026, la siembra de hasta 25.000 hectáreas de maíz transgénico para la producción de granos.

Para el doctor en Ciencias Mario Pablo Estrada García, ante el contexto actual de carencia de recursos, el deterioro de la calidad de los suelos y los impactos del cambio climático, los organismos genéticamente modificados (OGM) representan una alternativa necesaria para incrementar la producción de alimentos en Cuba.

En el presente periodo se ha logrado abrir el camino a la manipulación de genes, capaces de conferirle a ese tipo de cultivo determinadas propiedades, como, por ejemplo, incrementar la tolerancia a plagas y enfermedades, y favorecer el aumento de los rendimientos. Hay que aclarar que esta modificación genética, que surge de años de investigación y experimentación, se hace con el propósito de abastecer de grano a los animales y a las comunidades, por tanto, no responde a las urgencias del mercado que, en muchos casos, ha pervertido el proceso de manera irresponsable, con el único propósito de incrementar las ganancias.

«Tomando en cuenta la urgencia de contar con altas producciones de maíz y de soya, que representan una importante fuente de energía y proteínas para el alimento animal, y los costos cada vez más elevados que tienen en el mercado internacional, nuestros científicos priorizaron la obtención de esos cultivos genéticamente modificados… Luego de casi cinco lustros de investigaciones, el proceso científico cubano ha transitado hacia un escalado mayor de los resultados y, en el presente, estamos inmersos en la fase de liberación comercial, bajo el cumplimiento de las más estrictas normas de seguridad, amparadas en el marco legal vigente en Cuba para el desarrollo y empleo de los OGM», ratificó el científico. Actualmente, el país tiene sembradas 5.608 hectáreas de soya transgénica para consumo animal, y 300 destinadas a la producción de semillas. «En cuanto al maíz transgénico desarrollado en el CIGB, con un potencial productivo de nueve toneladas por hectárea, hay sembradas 150 hectáreas para semilla, y ocho de línea pura, enfocadas en la multiplicación… Las proyecciones inmediatas contemplan alcanzar, en 2026, la siembra de hasta 25.000 hectáreas de maíz transgénico para la producción de granos, con un rendimiento estimado de 125.000 toneladas, que serán empleadas en la alimentación animal. Los beneficios más notables son el aumento de los rendimientos, al lograr mayores producciones por hectárea, la reducción de las pérdidas por plagas y enfermedades, mejora de la eficiencia en el uso del agua y de fertilizantes, y el incremento de la disponibilidad de alimentos», concluyó el doctor Estrada.

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