Poesía: Marta Quiñónez. Apartadó, Antioquia, 1970.

A

Han vuelto

los olores de la infancia

el techo azul

que arropó mis tardes

sigue intacto

La música en su máxima desarmonía

lucha con el viento

el amor que siempre se idealizó

como único asilo posible para una errante

Todas esas cosas

siguen intactas

en su insistencia por estar

K

Vivo en una casa

que tiene ocho metros

contados con mis pies

largamente andados

y cuatro metros de ancho

contados con la angustia

espacial de los instintos

En ésta casa vivo yo

con un nombre

que designan los días

parodiando el encierro

nombre que convierte las horas

en cosas concretas

para indicar lo que se puede tocar

En ésta casa vivo yo

inundada

de las visiones del porvenir

con un eco que está quieto en el aire

después de las diez de la noche

que rompe el hechizo al alba

con el cotorreo de una lora

entre barrotes

maldiciendo con nombre propio

a quien le ha cortado el vuelo

S

Construyo una casa

para que viva el poema

pero antes

que viva el vocablo

que llevo en mi vientre

como semilla fértil

Amaso éste aguardo

que se formó de metal sólido

creo en la semilla que se siembra

en tierra abonada

o se arroja al río

para que la corriente

le dé destino de árbol

de flor

o de pan

La

casa

era verde

y daba de frente

al crepúsculo. Solíamos

mirar por entre los visos,

los fantasmas que

llenaban de visiones

nuestros ojos infantes

a la hora de dormir.

Era una casa abandonada,

La que siempre soñábamos habitar.

Marta Quiñónez. Apartadó, Antioquia, 1970.

La persistencia es la música de quien pone los sentidos en la escritura. Las palabras van trazando caminos para andar y desandar el mundo de las cosas y los nombres, marcan el ritmo que sigue o maldice las afugias del tiempo. En los poemas de Marta Quiñónez germinan la palabra Infancia, la palabra Madre, la palabra Casa, para abrirle el puño al ladrón del olvido.

Ha publicado los libros Continente Mohíno (1996, 2016), Noctívago (1998), Acantilado (1999), Abecedario de eximición (2000), Eva (2001), Kartalá (2002), La Trinidad (2004), Arcanos (2006, 2007) y No (2010).

Los poemas y grabados aquí publicados hacen parte de su libro CASA (2019).

2 comentarios

  1. Grata la presencia de la poesía en El Colectivo: con principalidad, al modo de unapágina editorial. La poesía que se publica, expresa la visión del periódico. Un ejemplo a los medios de comunicación alternativos. ¡Vale!

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  2. Muchas gracias por tan generoso y acertado comentario con las palabras con las cuales nos esculcamos las entrañas para desollar antiguos dolores guardados con premura desde ese lugar ya lejano de la infancia…

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