¿Para dónde te llevan esos pantalones tan anchos? Todo calzón caído…

Por Jhonny Estrada

Imagen tomada de arthub.ai/art/

La primera vez que yo vi un pantalón ancho fue más o menos en el 98, y en esa época la industria de la moda lo vendía con el nombre de “pantalones gomelos”. Poco o nada sospechaba ese pequeño niño que yo era lo que esto significaba. Para mi había sido un encuentro fortuito, pues me habían seducido sobre manera el estilo y la forma que adquiría al ser lucido, con sus bolsillos grandes a los lados. Igual que la “rebeldía” que se exponía en quien lo portaba.

Me gustaban porque daban una apariencia similar a la imagen de los raperos, que ilustraban los grafitis en los muros. Pero, porque siempre hay un “pero” en la narrativa cotidiana de los no afortunados, como costaba un ojo de la cara, las condiciones materiales de mi realidad en aquella época no me permitían tener uno, hasta mucho después… ¡y ahí si no me lo quería quitar de encima! Mi señora madre me decía que solo era para ir a misa los domingos, vaya contradicción.

Aunque no creo en un destino predeterminado, estos sucesos abrieron la trocha por la que terminé amando la cultura Hip Hop. La música Rap, como el latido de la calle, latía al ritmo de mi corazón y los pantalones anchos se convirtieron en expresión de una forma de pensamiento y un estilo de vida. Aunque extraño, esos benditos pantalones anchos que me vendió la industria fueron y ahora serán protagonistas en este escrito como los muy supra-sensoriales.

Son muchas las veces que he escuchado referirse hacia quienes portan estos pantalones de una forma estereotipada como “eso con los pantalones caídos a media nalga”. Casi siempre relacionándolo con el vago, el delincuente, el holgazán estrafalario y, solo a veces, lo que significa que no es una ley general, algo de verdad tendrán, pero la cosa va más allá. La cuestión es que la industria cultural nos vendió los pantalones del rapero, al revés a lo Kris Kross, es decir, ocultando la verdadera cara del Hip Hop y vendiendo la cara en la que, a este, se le relaciona de forma disimulada con el pandillero. Y es que es normal que la mercadería cultural absorba y venda las expresiones y creaciones espirituales, transgresoras incluso, como más le convenga.

 No obstante, el Hip Hop se trata de algo distinto. Esta cultura, que surgió en la década de los 70, fue creada por afroamericanos y latinos, en los barrios del sur del Bronx (Nueva York) en medio de un contexto de violencia, racismo y segregación. El proceso de colonización al que fueron sometidos los afronorteamericanos y la necesaria decolonizacion de los mismos, dio paso al Hip Hop. Aparecía pues como una forma de resistencia a los abatimientos del racismo, por medio de expresiones artísticas como el grafiti, el DJ, el baile (B. boying) y la música Rap (Mc) que les permitía resignificar su identidad y hacer visible la opresión de la que eran víctimas. Si bien es una cultura que nacía en las calles, proponía cambiar allí prácticas negativas por prácticas positivas. Como la resolución de conflictos ya no de forma bélica, sino con batallas de baile donde se ganaba el respeto o se perdía con honor, como también el Rap, que relataba la realidad cruda y ocultada de los guetos.

 Es evidente la relación íntima que el Hip Hop tiene con su contexto, comunidad y territorio, como una cultura de resistencia y transformación. Las palabras (Hip Hop) que denominan esta cultura tienen como significado pensamiento (hip) y movimiento (hop). Lo que da a entender que es un movimiento pensado o inteligente. Por eso, las cosas dentro de esta cultura tienen un sentido y un orden hacia la construcción de un pensamiento crítico y libre.

Los pantalones anchos, pues, no escapan de ser portadores de significado. Estos tienen origen en la cruda realidad, pues los jóvenes negros del Bronx, precursores del Hip Hop, por su pobreza, debían heredar la ropa de sus hermanos, la camisa de los tíos o las botas con las que el padre trabajaba en la fábrica. Herencias que estaban muy grandes para sus cuerpos adolecentes. Así, las ropas anchas en el Hip Hop son un símbolo que rememora un contexto precario y resignifica la identidad, como punto de apoyo para resistir.

Sin embargo, la astuta industria cultural ha sabido jugar las cartas, abstraer y vender la forma más superficial de una cultura que, en principio, por ser vehículo de expresión de realidades ocultas, constituye una amenaza para el orden establecido. La ha prostituido al punto de convertirla en solo espectáculo y entretenimiento. Pero lo curioso, en cuanto a pantalones anchos, es como la industria roba símbolos de culturas que están cargados de significados de resistencia y los vende, vaciados de contenido, borrando de ellos todo lo que traen detrás, como una moda más. El mercado cultural tiene el descaro de presentarte a la venta como “pantalones gomelos”, a precios altos, lo que en un principio surgió de la precariedad de un niño que no tenía para comprar un pantalón nuevo y de su talla.

Queda en el aire el cuestionamiento, acerca de la apropiación cultural y sobre el argumento aquel, de que expresamos con la ropa la personalidad. Pues hoy en día portamos ropas, accesorios indígenas o rastas, sin ningún respeto por su significado, suponiendo que ejercemos el libre desarrollo de la personalidad, la cual, basada en la apariencia, finalmente es falsa. Pues esta no es más que la que la industria cultural moldea y permite a través de sus productos. La humanidad de plástico está en nuestras narices y su espíritu se transforma con las tendencias de consumo cultural. La falta de autenticidad y la fabricación de un tipo de persona para una sociedad homogénea invita a tomar conciencia de la manera como consumimos cultura, en una industria que ha convertido las creaciones que surgen de necesidades espirituales en simples mercancías, bajo el imperativo del valor económico.

2 comentarios en “¿Para dónde te llevan esos pantalones tan anchos? Todo calzón caído…

  1. Áspero conocer el surgimiento de la estética hip hopera, que confirma aún más, la relación socioeconómica con esta cultura. Aún, décadas después, algunos artistas del Hip Hop seguimos cuestionándonos todo lo que se mueve al rededor de nuestra cultura, incluyendo la ropa.

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  2. Gracias por compartir estas ideas y el contexto de esta manera de vestir. El hip hop sigue para adelante también por fuera de esa industria superficial! eso es excelente

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