Jardines de Capellanía: Comunidad en Resistencia

(León, Guanajuato, México.)

Por Roboán Rodríguez Carrera

Fotos: Cortesía Comunidad Jardines de Capellanía

El 18 de febrero de 2020, a las 14 horas, la señora Rosa escuchó los inesperados gritos de sus nietos, quienes jugaban bajo la sombra del árbol de mezquite que protege el hogar de su familia: “unas máquinas, abuelita, unas máquinas”. La señora Rosa salió de su habitación, y al dirigir su mirada hacia el camino principal, observó varias retroexcavadoras que se acercaban a su casa. Detrás de ellas venían personas uniformadas con armas largas, vehículos policiales y algunas cuantas personas con vestimenta elegante.

Sus nietos la tomaron de su mano, y como una reacción instintiva, ella abrió sus brazos para proteger a los pequeños detrás de ella. Dos personas se acercaron, y con un lenguaje rimbombante y abogadesco la trataban de convencer para que se retirara de su casa, pues las máquinas estaban a punto de derrumbar todo.

Su hijo se acercó de inmediato, y detrás de él más personas se aprestaron a indagar. Al darse cuenta de que se trataba de un desalojo masivo, en menos de cinco minutos todas las personas del lugar se encontraban ya listas para confrontar a los uniformados y, también, a la Jueza 3ro. de lo Penal del municipio de León, Guanajuato, México, quien, obscuramente, había emitido una orden de restitución de la propiedad en favor de una empresa, hasta entonces desconocida: AGROS UNIDOS Sociedad de Producción Rural de Capital Variable.

La jueza penal, la Licenciada Grecia Selene Acosta Muñiz, al darse cuenta que se encontraban frente a una multitud compuesta por jóvenes, adultos mayores y niños, no tuvo otra opción que suspender el intento de desalojo, y retirarse para reformular la manera aparentemente “legal” de entregar esas tierras donde, a partir de ese día, nacería una comunidad. Una comunidad peculiar en su historia y en sus fines. Una comunidad que abrazaría una causa común, y que ha decidido emprender la marcha hacia la autogestión y la sostenibilidad, bajo un pensamiento de resistencia combativa.

Para sorpresa de muchos, en esta conservadora y tradicionalista ciudad de León, Guanajuato, México, justo a espaldas de la planta más grande del mundo, de la afamada productora de llantas Michelin, ha emanado una comunidad que resiste con dignidad y templanza, contra los ilegales intentos de desalojo que desea perpetrar el “renombrado” empresario y político José Luis Díaz del Castillo Lie, y una de sus empresas denominada AGROS UNIDOS S.P.R.de R.L.; esto, claro, en complicidad con algunas de esas mórbidas autoridades que se venden al mejor postor.

Esta comunidad decidió autonombrarse Jardines de Capellanía; y mientras más se le niega su derecho a existir, su derecho de acceder a la luz eléctrica, y a muchos otros servicios y programas, con mayor fuerza y convicción ella resiste. Toda esta hostilidad le ha brindado las condiciones para comprender su realidad, y, sobre ella, construir con sus propios esfuerzos soluciones ante la constante adversidad; lo que demuestra, con ejemplo vivo, que resistir es reconstruir en una consciencia de bien común.

En una lucha de recursos desproporcionados, en la que los amigos del “Poder Político” cuentan con toda la maquinaria del Estado para apropiarse de tierras, la comunidad aprendió que la única alternativa para avanzar es la organización popular; la organización interna de quienes son víctimas de la misma injusticia y el abuso del poder; la organización con claridad y objetivos definidos; la organización que nace desde el núcleo de la necesidad compartida, y el anhelo de vencer la pobreza mental de pensarse inferior.

Con esta intención, la comunidad ha formado sus propias brigadas comunitarias para atender las muchas dificultades que se han presentado día a día. El objetivo no es solo impedir el desalojo. Ahora la visión va más allá de conservar un pedazo de tierra. Ahora existe una visión cada vez más nítida de lo que se puede lograr con voluntad y convicción.

El objetivo es proseguir con el ideal comunitario que se ha formulado desde la Asamblea Comunitaria: El Proyecto de Comunidad Autogestiva Sostenible.

Una de las acciones que más han trastocado a las autoridades fue la decisión de impedir el libre acceso a cualquier persona que no sea autorizada por la misma comunidad. Esta decisión se le comunicó al Secretario de Seguridad de la ciudad, el Licenciado Mario Bravo Arrona, en un oficio con fecha de 07 de septiembre de 2020.

“Derivado de la falta de respuesta de su parte a nuestro oficio con fecha de 10 de junio de 2020, en el cual le solicitamos atentamente una reunión con nuestra Brigada de Seguridad y vigilancia Comunitaria para abordar temas relacionados con la inseguridad y constantes actos de vandalismo y delincuencia que acechan a nuestra comunidad; deseamos informarle que nuestra Asamblea Comunitaria decidió tomar las medidas necesarias para resguardar y proteger la integridad y el patrimonio de nuestras familias.

Lo anterior con base en nuestros derechos puntualmente consagrados en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos:

Art. 4°: “En todas las decisiones y actuaciones del Estado se velará y cumplirá con el principio del interés superior de la niñez, garantizando de manera plena sus derechos. Los niños y las niñas tienen derecho a la satisfacción de sus necesidades de alimentación, salud, educación y sano esparcimiento para su desarrollo integral…”

“Toda persona tiene derecho a un medio ambiente sano para su desarrollo y bienestar. El Estado garantizará el respeto a este derecho…”

“Toda familia tiene derecho a disfrutar de vivienda digna y decorosa…”

Art.16: “Nadie puede ser molestado en su persona, familia, domicilio, papeles o posesiones, sino en virtud de mandamiento escrito de la autoridad competente, que funde y motive la causa legal del procedimiento…”

Sin otro particular, le reiteramos nuestra sincera intención de tener una reunión con usted, en la que podamos exponer a detalle nuestra problemática en materia de seguridad”.

Hasta hoy, el Secretario de Seguridad ha preferido mantener un acobardado silencio ante esta iniciativa de autoprotección comunitaria.

EL proyecto de comunidad autogestiva sostenible plantea que la vida comunitaria sea en armonía con el medio ambiente y la sociedad, tomando como directrices conductuales el respeto, la tolerancia y la solidaridad.

Para este fin, en la sección del área habitacional de la comunidad se han asegurado espacios para el beneficio tanto interno, como para las comunidades aledañas. Dichas áreas comunitarias son ahora destinadas para instalaciones deportivas, centro de salud, centro educativo, áreas verdes y huertos comunitarios, así como un área natural protegida llamada “El Mezquital”, destinada para la regeneración de las especies endémicas de árboles, como son el mezquite y el huizache.

Los intentos de desalojo podrán continuar; sin embargo, la diferencia sustancial es que ahora en la comunidad ha germinado su mejor arma: la conciencia colectiva de la resistencia.

comunidadjardinesdecapellania@gmail.com

Facebook: Proyecto ambiental en Jardines de Capellanía

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