Así se titula un poema de doña Margarita Restrepo, una de esas mujeres valientes de la Comuna 13 de Medellín, que caminan en busca de la verdad y de sus seres queridos desaparecidos, muchos de ellos en 2002, en el marco de la Operación Orión, y otros a consecuencia del horror que por décadas ha padecido este territorio.
Por Anyela Heredia
“Pero llega la tempestad de color gris oscuro
que generó terror en la escombrera
las hojas se caen
y el viento ya no abraza con fuerza natural
el pasto se muere con los pasos grandes y duros
de las botas negras y pesadas
que solo con el sonido apagan la vida del pasto”
Como cada 16 de octubre, las Mujeres Caminando por la Verdad, acompañadas por la Corporación Jurídica Libertad y otras organizaciones sociales y de derechos humanos de Medellín, se juntan para conmemorar la fecha en que el Estado, en cabeza del general Mario Montoya, comandante del Ejército, y de Leonardo Gallego, entonces jefe de la Policía Metropolitana, en abierta connivencia con grupos paramilitares, arremetió contra la población, en una operación militar de retoma de la Comuna 13.
En esta ocasión, la conmemoración de Orión se hizo en la Escombrera, lugar de memoria, donde aún se buscan alrededor de 500 cuerpos de personas torturadas y desaparecidas en la Comuna 13, entre 1978 y 2016, 200 de ellas solo en 2002. Según Luz Elena Gallego, una de las voceras del colectivo de mujeres caminantes por la verdad, este proceso de búsqueda de sus seres queridos ha tenido muchas etapas, desde cuando en 2002 empezaron a juntarse con el fin de perder el miedo a denunciar las desapariciones ante la Fiscalía, hasta que en 2015 se diera la posibilidad de hacer las primeras excavaciones en la Escombrera, sin lograr ningún hallazgo.
Hoy, luego de un trabajo mancomunado con la JEP, las mujeres han conseguido que la Unidad de Búsqueda de Personas Desaparecidas adelante un nuevo proceso de excavación en otro polígono de la escombrera, donde será necesario remover cerca de 24 mil metros cúbicos de tierra. “La escombrera da escalofrío, será porque uno sabe que allá hay tantos seres queridos que no hemos podido encontrar todavía. Sin embargo, es un lugar de resiliencia, es un lugar de dolor, pero también un lugar de transformación. Porque tenemos que albergar la esperanza de que podamos encontrar los cuerpos, así no sean nuestros familiares, pero pueden ser de otras familias que están también buscando a su familiar desaparecido” concluye Luz Elena.
“…el agua perdió el color cristalino y natural
la laguna se fue secando con el tiempo
Si la escombrera hablara, contaría lo más horrendo que allí pasó
dejó de ser tiradero de escombros y se convirtió en un torbellino
que absorbió, no escombros sino alegrías,
sueños, vidas, planes, familiares y futuros
ya el aire es triste y el viento pega con furia
las raíces de las plantas resentidas en nuestros caminos
el sol quema con dolor la piel”
La decisión de emprender de nuevo la búsqueda de los desaparecidos en dos nuevas zonas de interés forense en la comuna 13 (la escombrera y la arenera) fue tomada gracias a la insistencia de las víctimas ante el sistema integral para la paz. Hasta que la sección de ausencia de reconocimiento de verdad y responsabilidad ordenó finalmente proteger y diseñar un plan de búsqueda en esos terrenos a través de una medida cautelar, y prohibió cualquier tipo de intervención en dichos predios. La orden de acordonar y proteger los terrenos es fundamental, ya que el tránsito de personas, de vehículos y maquinaria pesada, así como la actividad minera en la zona obstaculizan la búsqueda.

Fotos: Anyela Heredia
El interés en estas nuevas áreas tiene que ver con su cercanía a una base paramilitar del bloque Cacique Nutibara, que operó allí por varios años, y con las múltiples versiones libres de exmiembros de esa organización que aseguran haber torturado, asesinado e inhumado los cadáveres de cientos de personas en ese lugar.
Doña María Auxilio Arenas, víctima de la desaparición de su esposo y el asesinato de su hijo, aseveró que “esto acá no se ha dado porque quisieron, esto acá ha sido una lucha de 22 años de nosotras como colectivo, de plantones, de fechas especiales que dejamos de pasar en la casa por estar en este proceso de búsqueda y por eso es muy importante seguir exigiéndole al gobierno la búsqueda de los desaparecidos, no solo en la escombrera, sino en muchos sectores de la Comuna 13 donde sabemos que hay desaparecidos”. E insistió en que la búsqueda debe hacerse también a nivel departamental y nacional.
Lugar de memoria
Luz Dary Córdoba explicó cómo, para las mujeres caminando por la verdad, la escombrera es un lugar donde custodiar y reivindicar la memoria: “aquí hacemos memoria para seguir el rastro de nuestros seres ausentes, de nuestros seres asesinados, para denunciar lo que ha pasado, para buscar verdades, buscar respuestas que aún no tenemos, buscar reconocimiento y buscar a quienes amamos tanto”. Y ¿por qué hacer memoria de la tragedia año tras año? “porque cuando hacemos memoria sanamos, porque compartimos la esperanza y al compartirla reconocemos nuestra fuerza y la dignidad que implica nuestra lucha colectiva”.
En todo este proceso organizativo, las mujeres integrantes del colectivo de mujeres caminando por la verdad han aprendido y se han acompañado mutuamente, han compartido su dolor y han construido formas de sobrellevar el duelo, compartiendo recuerdos con dolor y lágrimas, pero también conservando imágenes felices que mantienen vivos a sus seres queridos, y eso les da la fuerza para continuar, aun en medio del cansancio y el desasosiego.

Han pasado 22 años desde que ocurrieron los hechos, y las víctimas de la Operación Orión denuncian que la justicia y la reparación integral siguen estando pendientes, pues los responsables materiales e intelectuales de los crímenes permanecen impunes. Las organizaciones de víctimas hacen un llamado a la magistratura de la JEP para que se sancione a los responsables de las violaciones de derechos humanos ocurridas antes, durante y después de 2002. Varios de los asistentes al acto de conmemoración pidieron que se avance en los procesos de justicia, reparación y, sobre todo, en las garantías de no repetición; y sostuvieron que, aunque el gobierno dice tener el control del territorio, la Comuna 13 sigue siendo un territorio controlado por grupos al margen de la ley, donde sigue habiendo economías ilegales, desplazamiento, desapariciones forzadas y confinamientos. Las desapariciones de los familiares de Adriana Bedoya y Ángela Carmona, ocurridas en mayo de 2014 y marzo de 2019 respectivamente, así lo confirman.
“Son 22 años de esperar, de no saber qué pasó con mi hija. Esta conmemoración es también un homenaje a las mujeres que se han muerto sin saber la verdad, con la tristeza de no encontrar a sus familiares”, enuncia doña Margarita Restrepo.

“Cada cometa es un mensaje de gratitud por la persona desaparecida que se
expresa al universo a través de una carta. Construir la carta y la cometa fue
revivir el recuerdo del otro, compartiendo su historia que permanece unida a
una memoria colectiva. Esto nos dio la posibilidad de transformar los sentidos
que damos a su ausencia y elevar su memoria hasta lo más alto del cielo”.
Mujeres Caminando por la Verdad .
De otro lado, las organizaciones acompañantes de las víctimas hicieron un llamado a las autoridades presentes, entre ellos el magistrado Oscar Parra de la JEP, y representantes de Naciones Unidas, la Procuraduría, la Defensoría del Pueblo y la UARIV para que avancen en las investigaciones y en las estrategias de reparación. María Victoria Fallon, directora del grupo interdisciplinario por los derechos humanos, hizo énfasis en el tema de la reparación de las víctimas como algo que no puede ser impuesto por los perpetradores. “Díganme ustedes, cómo puede una madre, una esposa, una hija a la que le han desaparecido a su ser querido, sentir restaurada esa pena que tiene por el simple hecho de que le construyan un parque, le siembren un árbol o le hagan un andén. Y encima de eso, que el que lo hace ni siquiera la conozca ni sepa quién es”.

Por su parte, Adriana Arboleda, de la Corporación Jurídica Libertad, mostró un duro panorama en torno a las mujeres buscadoras. Declaró que en los últimos 22 años se ha pasado por encima de la dignidad de las víctimas y se pretende corregir lo que pasó con actos de perdón insulsos y poco profundos. “La Procuraduría hace una propuesta de reparación, pero realmente no ha avanzado en las investigaciones. Y la mejor reparación es que se investigue y se sancione, por lo menos disciplinariamente, a los responsables”. Más allá de la impunidad, la abogada resaltó que también la Comuna 13 es un territorio donde se vive mucha pobreza y las mujeres caminando por la verdad no escapan a esa realidad. Muchas de ellas sobreviven trabajando por días o por horas y no hay ninguna garantía de que puedan pasar su vejez con dignidad. Por eso, insistió en la importancia de avanzar en las estrategias de reparación individual y colectiva.
“Estas mujeres que son sujeto de reparación colectiva llevan 5 años construyendo la etapa de alistamiento, eso es increíble. No hay realmente avances, todavía hoy en día estamos discutiendo si están o no incluidas en el Registro Único de Víctimas. 22 años y todavía las llaman de la UARIV a decirles: tráigannos otra vez los documentos que han entregado 20, 30 veces”. Por último, Adriana Arboleda mencionó el tema de la restitución de viviendas. Pues tras la operación Orión se habría dado un proceso de ocupación paramilitar en que se apropiaron de las viviendas de las familias, muchas otras viviendas fueron destruidas durante las más de 30 operaciones militares que se dieron entre finales del 2001 y mediados del 2003; pero a la hora de hablar de reparación, las instituciones encargadas han dejado de lado ese tema tan importante de garantizarle a las víctimas una vivienda digna.
“…la luna ilumina las noches oscuras de la escombrera
cuidando de que el torbellino ya no absorba más vidas
si la escombrera hablara
contaría y hablaría de la memoria que hay allí guardada
de cada ser que se llevó el torbellino
y de qué manera se hidrata la tierra
no son lágrimas de una mujer
son lágrimas de muchas mujeres
quedan y queda en la memoria
Si la escombrera hablara”
(Margarita Restrepo)
Adenda: El 16 de octubre fue declarado por el Concejo de Medellín en 2022 como el Día de las memorias del Conflicto Armado en Medellín; con ello se busca reconocer, difundir, fortalecer y cuidar la memoria como estrategia de verdad, justicia y no repetición.

