Predicadores admirados con sangre en las manos
Por Emmanuel Rozental Stephen Harper, primer ministro conservador del Canadá, pidió perdón a las víctimas indígenas de los “Colegios Residenciales” en el 2008. Un perdón burocrático, de esos que en el papel y en el gesto frío y calculado se proclaman como hitos históricos. Era más lo que pretendía ocultar que lo que reconocía y prometía reparar. Ese mismo año la Minga llegaba a Bogotá … Continúa leyendo Predicadores admirados con sangre en las manos
