Un duro aterrizaje a la realidad de San Carlos
En los setenta San Carlos era un pueblo de provincia con una juventud lectora, alegre y ávida de crecimiento espiritual expresado en artes y deportes. El río ofrecía solidario sus aguas cristalinas por igual a lugareños y forasteros, sus gentes abrazaban con afecto al visitante que con la tranquilidad de sentirse bien acogido compartía en el kiosco principal como punto de encuentro y en la noche El Club y El Óscar invitaban a los porros, salsa, merengues, cumbias. Continúa leyendo Un duro aterrizaje a la realidad de San Carlos
