La represión del Estado, en ocasiones agenciada, impulsada o apoyada por actores privados, toma múltiples formas. No todas ellas son evidentes ni siempre conducen a la muerte, pero repercuten en las personas generando miedo y sumisión, más allá de los daños físicos. Las manifestaciones pacíficas, pese a esto, han aumentado con el tiempo, especialmente desde la firma del Acuerdo de Paz, según se observa en distintos informes. La respuesta del gobierno a una sociedad que exige el cumplimiento de sus derechos ha sido más represión mediante censura, militarización y casi medio billón de pesos en presupuesto para el ESMAD, un conjunto de escuadrones que, desde su fundación hace cerca de 20 años, ha asesinado -al menos- a 34 personas, herido a miles y aterrorizado a millones. Continúa leyendo ESMAD: El Escuadrón policial “de baja letalidad” que nos asesina